Los ataques atribuidos a los hutíes, al gobierno yemení y a sus aliados sauditas dejaron al menos cinco muertos este jueves, mientras los combates sacudían la península arábiga después de que el grupo respaldado por Irán lograra rápidos avances en una nueva ofensiva.
Las tres partes están involucradas en enfrentamientos cada vez más violentos desde que la guerra civil en Yemen volvió a intensificarse, mientras Arabia Saudita acusó esta semana a los hutíes de disparar contra la ciudad santa de La Meca.
Este jueves, los hutíes denunciaron que "aviones de guerra del enemigo saudita atacaron tres torres de telecomunicaciones" en la provincia de Taiz. Una persona murió y otra resultó herida en ataques contra la localidad de Abs, informó la cadena de televisión Almasirah, vinculada a los hutíes.
Detalles confirmados
Posteriormente, el medio informó que "tres niños murieron y varios ciudadanos yemeníes resultaron heridos en ataques de los mercenarios respaldados por Arabia Saudita", en referencia a las fuerzas del gobierno yemení reconocido internacionalmente.
Por su parte, la agencia de Defensa Civil de Arabia Saudita informó de víctimas provocadas por los restos de un dron hutí interceptado en una zona al este de La Meca.
"La caída de fragmentos de un dron derribado en la gobernación de Taif provocó una muerte, dos heridos y daños materiales en varios edificios y vehículos", señaló la agencia en un comunicado publicado en redes sociales. Agregó que la persona fallecida era de nacionalidad yemení.
Impacto en la comunidad
Se trata de la primera muerte reportada en Arabia Saudita desde la reciente reanudación de los combates. Imágenes difundidas por medios estatales sauditas mostraron ventanas de automóviles y vidrieras de comercios destrozadas por los fragmentos, además de daños en edificios cercanos.
Los incidentes se produjeron un día después de que Riad acusara a los hutíes de lanzar un ataque "cobarde" contra La Meca, una acusación que el grupo negó.
Los hutíes informaron de decenas de ataques sauditas diarios desde que iniciaron su nueva ofensiva y tomaron el control de zonas costeras estratégicas frente al estrecho de Bab al Mandeb, en el mar Rojo, hasta entonces en manos de las fuerzas gubernamentales.
Con Irán bloqueando de hecho el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra más amplia en Medio Oriente, los recientes avances de sus aliados yemeníes consolidan su control sobre el otro gran corredor marítimo para el transporte de petróleo y gas del Golfo.
La ruta era especialmente importante para Arabia Saudita, el principal exportador mundial de petróleo, que utilizaba un oleoducto para evitar el estrecho de Ormuz y transportar crudo hacia el mar Rojo, que conecta Europa y Asia a través del canal de Suez.
En julio, una frágil tregua acordada en 2022 entre los hutíes y el gobierno se derrumbó después de que el grupo permitiera el aterrizaje de un avión iraní en la capital, Saná, desafiando el control saudita del espacio aéreo yemení. El hecho desencadenó una nueva serie de ataques.
Los hutíes también anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y comenzaron a atacar sus embarcaciones y territorio.
El conflicto en el país más pobre de la península arábiga obligó a más de 100.000 personas a abandonar sus hogares, según Naciones Unidas.



