El auge de los medicamentos agonistas del receptor GLP-1, como el Ozempic —diseñados originalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y extendidos globalmente para la pérdida drástica de peso—, ha puesto en evidencia un efecto secundario de carácter psicológico denominado coloquialmente como la "personalidad Ozempic".
A diferencia del concepto estético de la "cara Ozempic", este fenómeno altera directamente el comportamiento de los pacientes al desencadenar anhedonia, es decir, la incapacidad para experimentar placer o interés por actividades que antes resultaban gratificantes.
¿Qué es la personalidad Ozempic y cómo se manifiesta?
A través de plataformas como Reddit y TikTok, cientos de usuarios han compartido experiencias marcadas por una neutralidad emocional extrema o "grisura" que afecta la convivencia social, el rendimiento laboral, la intimidad de pareja y el gusto por pasatiempos o el deporte.
Desde la perspectiva científica, el endocrinólogo canadiense Daniel Drucker, pionero en la investigación de las hormonas GLP-1, explica que estos fármacos atenúan las respuestas del sistema de recompensa en el cerebro.
Impacto emocional de los medicamentos GLP-1 en los pacientes
Al apagar el llamado "ruido de comida" o la anticipación placentera de un platillo, el medicamento reduce de manera generalizada los niveles de estimulación e intensidad emocional. Este mismo mecanismo ha mostrado un efecto secundario inesperado: la disminución de conductas adictivas como el consumo de alcohol, tabaco, drogas o la ludopatía.
Sin embargo, el impacto psicológico ha llevado a parte de los usuarios a abandonar el tratamiento, al considerar que la pérdida de sociabilidad y entusiasmo no compensa la reducción de peso.
Efectos secundarios inesperados de Ozempic en la vida social
En contraste, otros eligen mantenerse bajo la medicación a pesar del costo emocional, lo que reabre el debate sociológico sobre el culto a la delgadez extrema y la presión estética impuesta sobre el bienestar mental.



