Llegan a Hollywood
"Minions & Monsters" llega hoy a cartelera nacional, sin duda uno de los estrenos más esperados del 2026
"Minions & Monsters" ("Minions & monstruos"), el tercer capítulo de las continuas aventuras independientes de los diminutos facilitadores de "Despicable Me" ("Mi villano favorito"), trata sobre la pura grandeza de hacer cine, y es un tropiezo ensimismado. Pocas industrias, quizá el periodismo, están tan enamoradas de hacer que su profesión parezca heroica.
Esta vez, los Minions se encuentran en los albores tanto del negocio del cine en Hollywood como del último empuje de las sufragistas para conseguir el voto. Es una confluencia extraña que los guionistas Brian Lynch y Pierre Coffin manejan torpemente.
La película tiene referencias juguetonas a viejos dioses de la pantalla, Harold Lloyd colgando de las manecillas de un reloj y Charlie Chaplin tragado por los engranajes de un sistema mecánico, además de guiños hollywoodenses a "Casablanca" y el título con juego de palabras "The Good, the Bad and the Stupid" (El bueno, el malo y el estúpido), pero los niños del público no las entenderán y sus padres están demasiado cansados. Los chistes sobre Harold Lloyd no pegan igual en 2026.
Dos de la legión de Minions sin rostro dan un paso al frente esta vez, los mejores amigos James y Henry, inadaptados creativos en medio de una mancha de drones amarillos, para unirse y hacer una película. (¿Quién iba a pensar que existía una contracultura Minion?)
A LA ACTUACIÓN
Al principio, las cosas van muy bien, resulta que añadir uno o dos Minions a una película de vaqueros o a una de atracos los convierte en reyes instantáneos de la taquilla, y pronto se mudan a una mansión en Beverly Hills y se vuelven insoportables. James sueña con ganar un Oscar, que en este caso es una estatuilla de banana dorada, una obsesión Minion.
Pero se topan con un muro cuando el cine mudo pasa a las películas sonoras. Y como no sueltan más que disparates, como su usual "fantástico", "miso soup" y "piñata", no pueden hacer la transición. Los expulsan del sistema de estudios.
Ahí es cuando James y Henry por fin ponen en marcha la trama: hacer su propia película asesina de monstruos invocando monstruos reales.
El primero que intentan resulta un poco raro: el gigantesco y temible pulpo-dragón que piden termina siendo una adorable criaturita verde, tipo Funko Pop, llamada Goomi, con la voz de Trey Parker. Goomi promete conseguirles monstruos de verdad. Pero, ¿deberíamos confiar en él?
HAY ROMANCE
Los guionistas han incluido una subtrama romántica que involucra a una sufragista con la voz de Zoey Deutch, que se enamora de un robot-alienígena (trabajo destacado de Jesse Eisenberg) en una historia que tiene cada vez menos sentido. Y el recurso de encuadre, una guía de museo que explica cómo los Minions moldearon Hollywood, se desploma de manera torpe.
YA EN CINES
"Minions & Monsters", un estreno de Universal Pictures, tiene una clasificación PG (que sugiere cierta orientación de los padres) de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA, según sus siglas en inglés) por "violencia/acción, lenguaje y humor grosero/macabro". Duración: 90 minutos. Una estrella y media de cuatro.
