Así es la "Sala del Terror" inmersiva de Warner
La experiencia comienza con una escena en la que los asistentes son divididos en grupos y conducidos a una vieja sala de cine clausurada.
La experiencia se llama "Sala del Terror" y se presenta en el Foro Polanco Moliere. Se trata de una producción de Warner Bros. Discovery junto a Rola Entertainment México que, desde el inicio, deja claro que busca romper con el formato tradicional del entretenimiento.
"Queremos romper las fronteras del entretenimiento en vivo con lo que podría ser un nuevo género: cine inmersivo, donde ustedes sean los protagonistas de las películas de terror más taquilleras de todos los tiempos", explica la productora ejecutiva Juliana Rodarte ante los medios de comunicación.
¿Qué ofrece la Sala del Terror en Foro Polanco?
La experiencia comienza con una escena en la que los asistentes son divididos en grupos y conducidos a una vieja sala de cine clausurada. Ahí aparecen Miguel y Erika, una pareja de investigadores de lo sobrenatural que funciona como hilo narrativo del recorrido.
"Hemos dedicado muchos años de nuestras vidas a la investigación paranormal. Hemos visitado hospitales abandonados, casas malditas, carreteras donde se aparecen fantasmas. Hemos grabado la voz de los muertos y fotografiado entes que el ojo humano no puede ver", cuenta Erika.
El lugar donde están, explican, fue cerrado hace cinco décadas después de una tragedia ocurrida durante la proyección de The Exorcist. Según la historia que guía la experiencia, tres personas habrían sufrido posesiones demoníacas durante el estreno. Uno de ellos desapareció sin dejar rastro. Era el abuelo de Erika.
"La última imagen que mi abuela tuvo de él fue la de un demonio dentro de su cuerpo. Cuando encendieron las luces, él ya no estaba. Era como si el cine se lo hubiera tragado", narra la investigadora paranormal.
La hipótesis de la pareja es que la película no solo proyectó una historia, abrió un portal, y el ritual para volver a abrirlo está a punto de comenzar.
Cuando el grupo abandona la primera sala, el recorrido se transforma en algo más cercano a un videojuego de supervivencia. Cada grupo sigue a un guía distinto y atraviesa cinco escenarios inspirados en el universo del terror de Warner. El orden cambia dependiendo del grupo en el que se encuentre cada visitante.
En una de las habitaciones, aparentemente vacía, hay una cama pequeña y una pared cubierta de fotografías. Todo parece inmóvil... hasta que una figura extremadamente alta, un ser de traje rojo parecido a Slenderman, aparece a pocos centímetros de los visitantes e intenta llevarse al guía. Los gritos se mezclan con risas nerviosas.
La siguiente escena ocurre en una sala quirúrgica improvisada. Un cirujano extrae órganos de un cadáver mientras murmura para sí mismo. De pronto levanta un corazón ensangrentado. Las luces se apagan y cuando vuelven, el cadáver ya no está en la mesa, está detrás de él. El ataque ocurre en segundos. El cirujano, que momentos antes parecía amenazar a los presentes, termina muerto y los asistentes salen corriendo antes de que la escena termine.
Detalles sobre la experiencia inmersiva de terror
Uno de los momentos más esperados del recorrido aparece en una recreación del museo de artefactos paranormales de los investigadores Ed y Lorraine Warren. En vitrinas iluminadas descansan objetos supuestamente poseídos. La estrella del lugar es una pequeña caja de cristal, dentro está Annabelle. La guía advierte al grupo que no toque nada; según la historia, cualquier objeto podría contener una entidad demoníaca.
Mientras los visitantes observan el cuarto, las luces vuelven a apagarse. Cuando regresan, la caja de la muñeca está vacía. En una puerta al fondo aparece la silueta de la muñeca. La única salida es atravesar un armario lleno de ropa donde la oscuridad se siente demasiado cercana. Del otro lado espera The Nun, que comienza a perseguir al grupo por un pasillo estrecho.
Más adelante, en un ático que parece seguro, el silencio dura apenas unos segundos pues desde la oscuridad surge La Llorona, avanzando a gatas con un grito que rebota en las paredes. El último tramo del recorrido conduce a una puerta marcada con una frase en latín: "Enit hic deo", que los guías traducen como "Dios termina aquí". Del otro lado hay una capilla. En el altar, una monja parece rezar en silencio... hasta que su cuerpo se retuerce y comienza a girar violentamente, como si algo invisible tirara de ella. La figura pide ayuda mientras otras monjas poseídas emergen desde la penumbra, la única salida es correr.
Impacto de la experiencia en los asistentes
El recorrido termina donde empezó: en la sala de cine. Miguel sigue poseído. Erika intenta salvarlo con un exorcismo. Le arroja agua bendita, recita oraciones y lo amarra a una silla, pero el demonio es más fuerte. El actor se libera de las cuerdas con un movimiento brutal mientras la sala se llena de gritos y los asistentes buscan la salida. En ese momento el espectáculo termina... o al menos eso parece.
Detrás del proyecto, cuenta Juliana Rodarte, hay una maquinaria de más de 200 personas en producción, 44 actores en escena y cerca de 70 integrantes en la compañía. El resultado es un recorrido que dura cerca de una hora dentro de más de 2,000 metros cuadrados diseñados para provocar miedo.
"Hoy no van a entrar simplemente a un evento. Van a entrar dentro de una historia. Van a encontrarse con personajes que conocen... y, si todo sale bien, van a vivir momentos que les van a acelerar mucho el corazón", advierte Marina Sopelia, ejecutiva de Warner Bros. Discovery. Durante el recorrido, dice, los visitantes atravesarán escenas inspiradas en algunas de las franquicias más reconocibles del terror moderno: El Exorcista, El Conjuro, Annabelle, The Nun y La Maldición de La Llorona. La experiencia ya está disponible desde hoy y permanecerá abierta hasta inicios de abril.
