CIUDAD DE MÉXICO.- La presencia de Celia Cruz se anunciaba con bombo y platillo en la cartelera del Teatro Blanquita en el entonces Distrito Federal en 1967, era llamada "La Reina de la canción tropical"; en 1970, la cubana se presentó junto a la mexicana Toña "La Negra", todo un acontecimiento, para ese entonces, su mítico grito de "¡Azúcar!" ya era un distintivo de sus presentaciones.
En 1971 compartió cartelera en el Blanquita con José Alfredo Jiménez, uno de los compositores más exitosos, también con Carmen Salinas, que en ese entonces provocaba las carcajadas con sus inigualables imitaciones.
El actor y comediante Borolas, así como Beto el Boticario y "El Loco" Valdés, completaban la lista de una cartelera variada publicada en EL UNIVERSAL.
Celia Caridad Cruz y Alfonso, nació el 21 de octubre de 1925 en el barrio de Santos Suárez, en La Habana, Cuba. Considerada la Reina de la Salsa, construyó una carrera de seis décadas en la que llevó la música afrolatina a escenarios internacionales y se convirtió en una de las artistas más influyentes del género.
Desde niña mostró su pasión por el canto y, pese a que su padre quería que fuera maestra, estudió música en el Conservatorio Nacional de La Habana, a finales de los años 40 comenzó a ganar popularidad en la radio y, en 1950, se convirtió en la vocalista principal de La Sonora Matancera, una de las orquestas más reconocidas de Cuba.
En 1960, mientras se encontraba de gira en México, decidió no regresar a Cuba debido a la Revolución, un año después se estableció en Estados Unidos, donde se casó con el trompetista Pedro Knight, quien también sería su representante; Celia nunca volvió a su país natal.
¿Cómo nació el "¡Azúcar!", de Celia Cruz?
Con su voz poderosa, sus pelucas coloridas, sus vestidos extravagantes y su célebre grito de "¡Azúcar!", Celia rompió barreras en una industria dominada por hombres y reivindicó sus raíces afro-latinas. La expresión, que se convirtió en su sello personal, surgió de una anécdota relacionada con su gusto por el café: cuando pidió uno en un restaurante y le preguntaron si lo quería con azúcar, respondió con esa palabra, que después transformaría en una exclamación de alegría y energía durante sus presentaciones.
"Yo estaba en Miami en un restaurant cubano, por supuesto, comiendo, cuando termino de comer el camarero me pregunta si quiero café, 'pues claro que todos los negros tomamos café'... me dice: ¿cómo lo quiere, con azúcar o sin azúcar?, y yo le digo: chico, mira, tú eres cubano, tú sabes bien lo fuerte que es el café de nosotros, ¿cómo me vas a preguntar si con azúcar o sin azúcar?, ¡Con azúcar chico, con azúcar!", respondió.
Celia relato que esa noche de 1964 trabajó en un cabaret de Miami que ya no existe, en un show de hora u hora y media, en un punto del espectáculo se detenía y comenzaba a hablar con el público para que la orquesta descansara, en esa ocasión contó la anécdota del día, lo del café y el azúcar.
Desde entonces todos los días le pedían que contara 'la historia del azúcar', hasta que un día se cansó de hacerlo y surgió su icónico grito. "Hasta que un día ya me cansé y dije 'hoy no hago más cuentos', los camerinos, que daban arriba, y entonces ya cuando me anuncian bajo las escaleras diciendo "¡Azúcar!", y toda la gente comenzó a aplaudir, relató la cubana en una entrevista con el canal RCN.
Celia, una historia de éxitos
A mediados de los años 60, Celia se incorporó a la orquesta de Tito Puente y, posteriormente, se convirtió en una figura fundamental del movimiento salsero, en 1974 se unió al sello Fania y grabó con Johnny Pacheco el álbum "Celia y Johnny", que incluyó "Quimbara", uno de sus temas más emblemáticos, también colaboró con Willie Colón y otras figuras de la música latina.
Con su voz poderosa, sus pelucas coloridas, sus vestidos extravagantes y su célebre grito de "¡Azúcar!", rompió barreras en una industria dominada por hombres y reivindicó sus raíces afro-latinas. A lo largo de su trayectoria grabó más de 80 álbumes y mil canciones, obtuvo 23 discos de oro y ganó cinco premios Grammy, de acuerdo con su página oficial; su talento también llegó al cine, con participaciones en producciones como "Los Reyes del Mambo" (1992). Entre sus reconocimientos destacan una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, la Medalla Nacional de las Artes de Estados Unidos y doctorados honoris causa de las universidades de Yale y Miami.
Celia Cruz murió en Nueva Jersey el 16 de julio de 2003, a los 77 años, sin que su legado deje de crecer: en 2005, el Museo Nacional de Historia Americana del Smithsonian inauguró la exposición "¡Azúcar!", dedicada a su vida y trayectoria; en 2024, su imagen apareció en una moneda conmemorativa de Estados Unidos. En 2026, la cantante ingresó al Salón de la Fama del Rock & Roll, un reconocimiento que reafirma la trascendencia de una artista cuya música sigue conectando generaciones y culturas alrededor del mundo.



