Marca un precedente
Alejandro González Iñárritu ingresó a El Colegio Nacional, convirtiéndose en el primer cineasta en formar parte de la institución
"El conocimiento se hereda, pero la sabiduría sólo se gana haciéndolo. Y ese es el reto para las nuevas generaciones. Hay mucha información, data y conocimiento a disposición, pero el conocimiento puede ser un obstáculo para la sabiduría. Eso es muy importante de entender. No se puede entender el mundo con conceptos, sólo con el cuerpo. La sabiduría es saber algo, no sólo entenderlo. El mapa digital y la imagen de una ciudad no es la ciudad", reflexionó Alejandro González Iñárritu(Ciudad de México, 1963), en la parte final de su discurso de ingreso a El Colegio Nacional.
González Iñarritu se convirtió oficialmente, en el primer cineasta que forma parte de la máxima cátedra de México, la institución de relevancia histórica que agrupa a los principales intelectuales, científicos, artistas y escritores mexicanos.
PIDE DAR SENTIDO AL ARTE
Se preguntó qué es una imagen generada por la Inteligencia Artificial y respondió con un llamado a recuperar la experiencia humana para darle sentido al arte: "Si no hubo nadie que mirara ni nada ni nadie que fuera observado, ¿qué es eso?, ¿qué queda? El arte no es el resultado, es la transmisión de una experiencia humana a otra. Una película es el viaje, no es el resultado. Si un chico hace una película en dos días, ¿qué le queda?, ¿cuál fue el viaje interno y cuál fue el aprendizaje por más hermosa que sea? Y si alguien ve esa película sabrá que ese alguien detrás no tuvo nada más que ver (...) La Inteligencia Artificial puede hacer y hará pirotecnias visuales de primer nivel, apenas estamos empezando a ver lo que es capaz, pero detrás no hubo nadie que amara, nadie que sufriera, nadie que tuviera hijos, afectos, pérdidas y se equivocara jamás. Es para mí la belleza de un vacío aterrador. La ilustración de la banalidad muy representativa de una sociedad que apenas logramos ver la naturaleza como un mero recurso natural y al ser humano como un recurso de capital inferior reemplazable. Qué soledad tan perfectamente producida, así que deseo que los jóvenes se den cuenta que es su cuerpo con el que pueden navegar y gozar y entender y crecer, así que digo que sigamos humanos haciendo cine con humanos para humanos".
El cineasta afirmó que la paternidad, la muerte y la inmigración han sido las constantes en todas películas. Sobre la condición migrante reflexionó que toda obra nace de una geografía interior: "El desarraigo tiene un costo y conlleva un dolor que es muy difícil explicar a quien siempre tuvo tierra firme (...) Trascender fronteras no elimina el origen, sino que lo amplifica".
LA CEREMONIA
En la ceremonia, el arquitecto Felipe Leal, presidente en turno de El Colegio Nacional, dio la salutación, y el escritor Juan Villoro respondió a las palabras de ingreso del cineasta.
Durante su discurso, González Iñárritu afirmó que El Colegio Nacional reconoce, con su ingreso, un oficio y una tradición en la que destacan nombres como los de Luis Buñuel, Fernando de Fuentes, Felipe Cazals y Tatiana Huezo, entre una larga nómina de los más importantes directores mexicanos.
Se dijo honrado y conmovido profundamente y destacó que durante años se resistió a la invitación de Juan Villoro. "No soy un hombre de palabras, mi lenguaje es en imágenes", afirmó, destacando que esa anomalía fue lo que hizo que se le considerara para ingresar.
"Me enorgullece pensar que Rivera, Orozco y Tamayo fueron pilares de este Colegio", declaró y agradeció a su familia cinematográfica, figuras como Rodrigo Prieto, Emmanuel Lubezki, Guillermo Arriaga y Gustavo Santaolalla.
Su discurso fue también una reflexión profunda sobre el cine y el sentido de la luz, el encuadre y el peso del sonido. Dijo que se pueden aprender conceptos esenciales, pero nadie tiene la capacidad de enseñarle al cineasta a mirar y tener ritmo: "Quien crea que sabe cómo debe hacerse el cine revela un síntoma de ignorancia. El cine no puede ser encerrado en fórmulas. Ese es su misterio".
Alejandro González Iñárritu, acompañado de grandes personalidades en la entrega de su diploma.
HABLA FUERTE
Mencionó que el estado natural del cine "es el de no existir jamás. Para prueba, basta echar un ojo al inconmensurable cementerio de guiones en desarrollo: infinitos archivos llenos de desesperación que yacen en los estudios de cine, carpetas olvidadas dentro de cajones y armarios, y cientos de miles de folders perdidos en computadoras y nubes tecnológicas de jóvenes cineastas que quizá escribieron una historia extraordinaria y nunca encontraron cómo levantarla a causa del presupuesto, la burocracia, la falta de confianza o claridad o simplemente, el azar".
El cineasta es una de las voces más consolidadas y con mayor proyección a nivel internacional en su ámbito. Saltó a la fama y alcanzó el reconocimiento internacional hace 26 años con su primer largometraje, "Amores perros", cinta que acumuló varios premios internacionales y se convirtió en una de las películas mexicanas más relevantes de la historia.
ENTREGA DE FISTOL
Felipe Leal le entregó un fistol, un pin de oro, que portan los miembros de la institución. En la salutación, Leal recapituló la trayectoria del cineasta y afirmó: "Hoy, 26 de mayo de 2026, ingresa a El Colegio Nacional Alejandro González Iñarritu, primer cineasta en la historia de El Colegio Nacional, que forma parte de este claustro, tarea pendiente que se tenía con una disciplina artística que ha aportado tanto a la cultura mexicana y universal. Bienvenido, Alejandro".
