En la calle José María Morelos, en pleno corazón comercial de Reynosa, las reparaciones avanzan entre excavaciones, accesos restringidos y la preocupación de quienes todos los días levantan las cortinas de sus negocios sin saber cuántos clientes llegarán. Las semanas transcurren, pero las ventas no se recuperan y algunos establecimientos han optado por suspender actividades para evitar que las pérdidas sigan creciendo.
La obra, reconocen los comerciantes, era necesaria. Lo que cuestionan es la lentitud de los trabajos y el costo económico que están pagando mientras esperan su conclusión. Las dificultades para ingresar a los locales han reducido la afluencia de compradores, en una zona donde buena parte de la actividad depende del movimiento cotidiano de peatones y automovilistas.
Detrás de cada establecimiento afectado hay cuentas que no pueden esperar: renta, electricidad, agua, impuestos, proveedores y salarios. Aunque disminuya la entrada de dinero, las obligaciones continúan acumulándose. Para quienes permanecen abiertos, cada jornada representa el esfuerzo de sostener un negocio con menos ingresos y sin certeza sobre cuándo recuperarán sus condiciones normales de operación.
"Nomás no vemos que avancen. Pasa una semana y están raspando; dos semanas y siguen raspando, y mientras nosotros perdiendo mercancía, clientes y ganando deudas. Sí está bien que hagan la reparación, ya era necesaria, pero que agilicen los trabajos, ya que somos muchos los comercios afectados", expresó Jorge Briseño, comerciante de la zona.
AFECTACIÓN QUE SE PROLONGA
El problema no es nuevo. Desde principios de octubre, comerciantes del Centro habían advertido sobre la disminución de sus ventas y las dificultades de acceso ocasionadas por las reparaciones en la calle Morelos.
El pasado 23 de septiembre, el Gobierno Municipal informó del cierre temporal de la circulación entre las calles Porfirio Díaz e Hidalgo, como parte de los trabajos coordinados con el Gobierno del Estado para mejorar la infraestructura urbana.
Desde entonces, la intervención ha representado complicaciones para quienes dependen de la actividad comercial en ese sector.
Los afectados sostienen que los avances son poco visibles frente al tiempo transcurrido y reclaman mayor rapidez para reducir las consecuencias económicas.
Algunos establecimientos, de acuerdo con los testimonios recabados, han decidido suspender operaciones de manera indefinida, mientras otros continúan abiertos pese a la disminución de clientes y al riesgo de acumular nuevas deudas.
REPARACIONES URBANAS DE ALTO COSTO
Las obras forman parte de las intervenciones de mejoramiento urbano que se desarrollan en el Centro de Reynosa, donde también se contempla la sustitución de cableado aéreo por infraestructura subterránea.
El secretario de Obras Públicas, Eduardo López Arias, había explicado que estos trabajos buscan mejorar la imagen del Centro Histórico y retirar instalaciones que han dejado de utilizarse.
Sin embargo, para los comerciantes afectados, la necesidad de modernizar la infraestructura no elimina la urgencia de mantener condiciones que permitan a los negocios continuar operando.
Su exigencia es que las autoridades agilicen las labores, supervisen su desarrollo y comuniquen con claridad los tiempos de ejecución, para que quienes dependen de sus establecimientos puedan organizar sus actividades y enfrentar las afectaciones.



