Pequeño guerrero vive su misión más especial
A sus 11 años, Bertín Tecoya Elías cambió consultas y tratamientos por un uniforme militar y una gran sonrisa
Bertín cumplió su sueño de ser soldado médico.
A sus 11 años, Bertín Tecoya Elías cambió por unas horas las revisiones médicas y la lucha constante contra el cáncer por un uniforme militar, una ambulancia y el sueño que tantas veces imaginó: convertirse en soldado médico por un día.
Con una sonrisa que difícilmente podía ocultar y orgulloso de portar su uniforme camuflado, el pequeño paciente oncológico llegó a la Unidad de Medicina de Consulta Externa de la 8va Zona Militar en Reynosa, para vivir una experiencia que lo hizo sentirse fuerte, importante y feliz en medio de una de las etapas más difíciles de su vida.
Acompañado por su madre, Ana Bertha Elías Gómez, quien no dejó de observarlo emocionada durante todo el recorrido, Bertín disfrutó cada momento de la actividad. Aunque su padre, Bertín Tecoya Zapata, no pudo estar presente por cuestiones laborales, siguió a la distancia este día especial que su hijo llevaba tiempo soñando.
La experiencia fue posible gracias a la Fundación Voluntad Contra el Cáncer, Reynosa – Río Bravo, presidida por Julia García, organización que impulsa actividades para brindar esperanza y alegría a niñas y niños que enfrentan tratamientos oncológicos.
Desde su llegada, Bertín fue recibido por personal militar y médico que lo trató como un verdadero integrante del Ejército Mexicano. Durante una ceremonia encabezada por el coronel médico cirujano, Gabriel Olea, director del la UMCE; el teniente coronel de sanidad Ranulfo Avendaño López, subdirector; el mayor de sanidad Carlos Alberto Martínez y la teniente enfermera Johana Sánchez Laguna, el menor recibió una placa que lo acreditó oficialmente como "Soldado por un Día".
El pequeño recorrió las instalaciones militares y conoció distintas áreas de la unidad médica. Entró al consultorio, visitó Rayos X, estuvo en la sala de emergencias y participó en el traslado simbólico de un paciente en ambulancia. También subió a unidades militares y recorrió el cuartel, observando con emoción cada detalle mientras el personal lo animaba y acompañaba en cada actividad.
"Fue una experiencia muy bonita, estoy agradecido con todos los integrantes del cuartel", expresó Bertín al concluir la jornada que durante varias horas lo convirtió en el soldado médico que siempre había querido ser.
¿Cómo fue la experiencia de Bertín como soldado por un día?

Por momentos, Bertín dejó de ser un niño en tratamiento oncológico para convertirse en el médico militar que soñaba ser. Entre risas, curiosidad y entusiasmo, atendió pacientes de manera simbólica y disfrutó cada espacio como si estuviera viviendo una misión real.
Actualmente, Bertín se encuentra en etapa de revisión médica y continúa avanzando en su lucha contra el cáncer, esperando muy pronto tocar la campana que simboliza el triunfo sobre la enfermedad. Mientras ese día llega, experiencias como esta le recuerdan que los sueños también pueden convertirse en fuerza para seguir adelante.


