Después de llevar su inconformidad a las carreteras y movilizar cientos de unidades de carga, los transportistas trasladaron ahora sus exigencias a las mesas de negociación con el Gobierno federal, donde esperan obtener respuestas concretas a los problemas de inseguridad y las cargas fiscales que afectan al sector.
Las conversaciones entre representantes nacionales de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) y funcionarios de distintas dependencias federales ya comenzaron en la Ciudad de México, con la expectativa de alcanzar acuerdos que permitan mejorar las condiciones en que operan las empresas y sus conductores. "Se expondrá ante los altos funcionarios la problemática que enfrentan los transportistas y confiamos en que habrá una buena respuesta por parte del Gobierno federal", declaró Abraham Sosa Ruiz, presidente de CANACAR en Reynosa.
Entre las principales demandas destacan mayores medidas de seguridad en las carreteras nacionales para prevenir robos de mercancías y unidades, así como extorsiones y secuestros de operadores, delitos que representan pérdidas económicas y ponen en riesgo la vida de los trabajadores.
A estas exigencias se suman mejores condiciones fiscales, mantenimiento de carreteras, revisión de tarifas de peaje y medidas que permitan reducir los costos de operación del transporte de carga.
DEL PARO A LAS NEGOCIACIONES
El movimiento cobró fuerza el pasado 26 de octubre, cuando transportistas realizaron protestas en distintas entidades del país para exigir atención a sus demandas.
En Reynosa, alrededor de 180 unidades participaron en una caravana que recorrió diversas vialidades hasta llegar al Parque Cultural, como parte de las movilizaciones convocadas por CANACAR.
Un día después, el 27 de octubre, la Secretaría de Gobernación anunció un acuerdo con representantes de la cámara y otras organizaciones para suspender las manifestaciones y establecer mesas de trabajo sobre seguridad carretera, infraestructura, asuntos fiscales, seguridad social y condiciones laborales.
Sin embargo, para los empresarios transportistas, el objetivo no es únicamente mantener abiertas las mesas de diálogo, sino conseguir compromisos que se traduzcan en mejores condiciones para circular por las carreteras del país.
Sosa Ruiz expresó su confianza en que las negociaciones permitan alcanzar acuerdos en el menor tiempo posible, tanto para tranquilidad de los empresarios como de los operadores que diariamente trasladan mercancías por territorio nacional.
El dirigente señaló que el sector permanecerá atento a los resultados de las conversaciones, después de una jornada de protesta que puso nuevamente sobre la mesa los riesgos y dificultades que enfrenta el autotransporte federal.



