Reynosa

Arte y oficio, otra cara del CEDES

Pintura, carpintería y producción alimentaria abren nuevas rutas de vida para internos; programa de Pospena busca vincular a exinternos con empleo formal o emprendimientos propios
  • Por: Guadalupe Castorena
  • 08 / Abril / 2026 -
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Arte y oficio, otra cara del CEDES

Entre pinceles y madera, el arte se convierte en una forma de reconstrucción personal dentro del CEDES Reynosa.

En el interior del Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Reynosa, el tiempo no solo transcurre: se transforma. Entre el calor de los hornos, el olor a madera recién tallada y el sonido constante de herramientas, decenas de personas privadas de la libertad reconstruyen algo más que objetos: reconstruyen su futuro.

Aquí, quienes cumplen una sentencia encuentran en los talleres una posibilidad real de reinserción social. No es solo aprender un oficio, es también la oportunidad de volver a empezar... y, en el camino, apoyar a sus familias.

Durante un recorrido autorizado por las autoridades del centro, encabezado por el director Javier Campos Mares y el encargado de seguridad, Carlos Rogelio López Albedaño, en conjunto con personal de la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas, se abrió una ventana a esta otra realidad: la del trabajo como herramienta de cambio.

"El interno que ingresa debe cumplir con un plan de actividades, y parte fundamental es integrarse a un taller", explica Campos Mares. No se trata únicamente de ocupar el tiempo: estas actividades pueden ser consideradas dentro de su proceso legal, siempre que exista disposición genuina por aprender.

¿Cómo funcionan los talleres de reinserción en CEDES Reynosa?

A las seis de la mañana, cuando la ciudad apenas despierta, en la cocina del CEDES ya hay movimiento. Ahí, 54 internos trabajan en una operación que no se detiene: preparar mil 115 platillos por comida. Al final del día, la cifra alcanza los tres mil 345 alimentos.

Entre bodegas, cuarto frío, tortillería y panadería, muchos de ellos llegaron sin saber cocinar. Hoy, dominan técnicas de panadería, elaboración de alimentos e incluso procesos de purificación de agua, ya que el suministro proviene de un pozo tratado con maquinaria especializada.

"Aprenden desde cero", dice uno de los encargados. Y en ese aprendizaje, encuentran también una forma de dignidad.

Acciones de la autoridad en el CEDES de Reynosa

En el taller de carpintería, las manos cuentan historias. Pequeños imanes, llaveros y servilleteros comparten espacio con lámparas, juguetes y piezas más complejas: cuadros y esculturas talladas en madera y troncos de mezquite. Cada objeto lleva tiempo, paciencia... y una intención silenciosa: demostrar que aún hay algo que construir.

La capacitación para el trabajo es uno de los ejes centrales del modelo de reinserción. Así lo subraya el área de seguridad del CEDES: muchas de las personas internadas piensan constantemente en cómo ayudar a sus familias, y estos talleres se convierten en un puente entre el encierro y una oportunidad real.

Además de cocina y carpintería, existen talleres de tapicería, mecánica, hojalatería y pintura. El recorrido concluye en el área de cultura, donde una exposición de obras revela otra dimensión: la expresión artística como vía de reconstrucción personal.

Impacto de los talleres en la vida de los internos

El proceso no termina al salir. Campos Mares destaca la existencia del área de Pospena, donde se da seguimiento a quienes recuperan su libertad. En coordinación con la Secretaría del Empleo del Estado de Tamaulipas, se busca integrarlos a un trabajo formal o apoyarlos en el emprendimiento de sus propios talleres.

Algunos internos lo confirman: su perspectiva ha cambiado. Han aprendido oficios distintos a los que ejercían antes, y hoy incluso generan ingresos. Sus productos se comercializan con apoyo de familiares y del área laboral del centro en espacios como el tianguis de Jarachina, con autorización de la dirección.

En cada pieza vendida hay algo más que un objeto: hay una historia que intenta reescribirse.

La reinserción no termina al salir: el área de pospena busca abrir nuevas oportunidades laborales.

Internos transforman su tiempo en aprendizaje, desarrollando oficios que les permiten apoyar a sus familias.

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