Amenazan cerrar puente; desviarían carga a Pharr
Transportistas denuncian que el cierre de carriles vacíos del cruce de Progreso reduce hasta 67% su capacidad operativa y afecta el movimiento de materiales de construcción
Cruces diarios caen de seis a dos.
Un eventual cierre del Puente Internacional Nuevo Progreso obligaría a transportistas de materiales para la construcción a desviar sus operaciones hacia el cruce de Pharr, ubicado a unos 60 kilómetros de distancia, lo que elevaría costos, reduciría la capacidad de traslado y podría generar afectaciones en la cadena de suministro de proyectos de infraestructura y desarrollo en ambos lados de la frontera.
Este martes a las 10:00 de la mañana podrían realizar un cierre en el Puente Internacional Nuevo Progreso, en protesta por el cierre de los carriles vacíos para importación ordenado por la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
¿Qué motivó el cierre de los carriles vacíos?
La inconformidad surge a raíz del Boletín Informativo 09/2026, emitido el 21 de mayo por la Aduana de Reynosa, mediante el cual se informó que permanecerán cerrados hasta nuevo aviso los carriles vacíos para importación en los cruces Río Bravo-Donna, Anzaldúas y la Sección Aduanera Las Flores, ubicada en Nuevo Progreso.
Juan Fernández, representante de Lifetime Materials, empresa dedicada al transporte de arena, grava, cal y otros materiales de construcción entre México y Estados Unidos, aseguró que la medida afecta directamente la operación de compañías que utilizan dobles remolques mexicanos para movilizar carga a través del puente de Progreso.
Explicó que el modelo logístico de estas empresas depende de dicho cruce fronterizo, ya que permite operar con economías de escala que hacen rentable el servicio. Sin embargo, tras el cierre de los carriles vacíos, la alternativa planteada sería utilizar el puente internacional de Pharr, ubicado aproximadamente a 60 kilómetros de distancia.
De acuerdo con Fernández, el cambio representa un incremento considerable en los costos operativos debido al mayor recorrido, el aumento en las tarifas de cruce y la necesidad de retornar los remolques vacíos por una ruta más extensa, lo que reduce significativamente la eficiencia de las unidades.
Indicó que antes de la restricción podían movilizar hasta seis remolques por día, mientras que bajo las nuevas condiciones la capacidad se reduciría a solo dos cruces diarios, una disminución cercana al 67 por ciento que colocaría las operaciones por debajo de su punto de equilibrio.
Impacto en la cadena de suministro de materiales
Advirtió que las afectaciones no se limitan a las empresas transportistas, sino que podrían extenderse a la cadena de suministro de materiales utilizados en proyectos comerciales, privados y de infraestructura en ambos lados de la frontera, incluyendo obras relacionadas con el Departamento de Transporte de Texas (TxDOT).
Los empresarios señalaron que comprenden que las autoridades puedan tener motivos para implementar ajustes operativos en los cruces internacionales; sin embargo, consideran que la medida fue aplicada sin contemplar las condiciones específicas de la industria del transporte de materiales para la construcción.
Ante este escenario, hicieron un llamado a las autoridades aduaneras para establecer una mesa de diálogo que permita encontrar alternativas operativas viables y evitar afectaciones económicas tanto para las empresas como para los proyectos que dependen del suministro constante de materiales en la región fronteriza.
Hasta el momento, la Agencia Nacional de Aduanas de México no ha informado públicamente los motivos que originaron el cierre de los carriles vacíos ni ha anunciado posibles modificaciones a la medida, que permanece vigente hasta nuevo aviso.

