Cáncer infantil sí tiene cura
Especialistas en Reynosa llaman a reforzar la detección oportuna; en Reynosa 15 pacientes están próximos a tocar la campana
Pediatras y oncólogos unifican criterios para mejorar diagnóstico temprano y elevar tasas de sobrevida en Tamaulipas.
En el marco del 15 de febrero, Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, especialistas en pediatría y oncología participaron en el taller "Sospecha de Cáncer Infantil", realizado en Reynosa con el objetivo de fortalecer la detección oportuna y elevar las posibilidades de sobrevida en niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la oncóloga pediatra Brenda Chávez Liñán, adscrita al Hospital General Regional No. 270 del IMSS, en esta unidad, que concentra la atención oncológica pediátrica del estado, se atienden alrededor de 45 a 50 casos nuevos al año provenientes de distintos municipios de Tamaulipas.
El taller fue organizado por Voluntad contra el Cáncer Reynosa-Río Bravo, en coordinación con el Colegio de Pediatras de Reynosa y la colaboración CRAB Tamaulipas (Colaboración de Alto Impacto para el Bien del Niño con Cáncer), con la participación de especialistas en hematología y oncología pediátrica. La finalidad fue unificar criterios médicos desde el primer nivel de atención.
"Ya no es sinónimo de muerte... hay que perderle el temor a la palabra cáncer", subrayó Julia Zeneth García Gómez, presidenta de Voluntad contra el Cáncer Reynosa-Río Bravo. Explicó que cuando un niño llega en etapa inicial, el tratamiento puede durar alrededor de dos años y posteriormente pasa a vigilancia, con altas probabilidades de recuperación.
"Si el niño nos llega en la primera etapa del cáncer es muy rápido sacarlo adelante; no así cuando llegan tardíamente, porque fueron mal diagnosticados o tratados como otra enfermedad", advirtió.
Datos de alarma que no deben ignorarse
La doctora Lluvia Hernández del Ángel, presidenta del Colegio de Pediatras de Reynosa, enfatizó que la detección no es exclusiva del especialista, sino también de médicos generales, urgenciólogos y padres de familia. "Siempre que veamos tumores, cansancio persistente, sangrados, moretones, puntitos rojos o cualquier dato que llame la atención, hay que acudir al médico", señaló.
Entre los principales signos de alerta se encuentran fiebre súbita que aparece y desaparece sin causa clara, moretones frecuentes o petequias, sangrados inusuales, cansancio extremo o palidez, aumento de volumen abdominal, vómitos persistentes o dolor intenso sin explicación. En lactantes los síntomas pueden ser más inespecíficos, como aumento de volumen en el abdomen, presencia de bolitas o llanto intenso sin causa aparente, mientras que en adolescentes algunos tumores germinales pueden detectarse tarde debido a que ya no permiten revisiones físicas con facilidad.
Especialistas señalaron que los cánceres infantiles más comunes son la leucemia linfoblástica aguda, considerada la más frecuente en preescolares y adolescentes; tumores renales y hepáticos en menores de un año; linfoma de Hodgkin; osteosarcoma y tumores germinales en adolescentes, cada uno con características específicas según el grupo de edad.
Chávez Liñán detalló que el Hospital 270 del IMSS brinda el 95 por ciento del tratamiento necesario para niños con cáncer en Tamaulipas y cuenta con área especializada, estudios moleculares, imagenología y atención médica permanente.
"Atendemos a todo el estado de Tamaulipas", indicó, al precisar que los municipios de donde se reciben más pacientes son Ciudad Madero, Tampico, Matamoros y Reynosa. Añadió que, de requerirse algún tratamiento altamente especializado, los pacientes son canalizados a Monterrey para completar su protocolo dentro de un programa respaldado por el IMSS ordinario a nivel federal.
RED DE APOYO PARA FAMILIAS
Voluntad contra el Cáncer, con 11 años de trabajo ininterrumpido, apoya con pago de quimioterapias, medicamentos para infecciones derivadas del tratamiento, estudios especializados, análisis clínicos, además de despensas y apoyo para traslados.
"El diagnóstico es de alto impacto para la familia. Es algo muy doloroso y requiere acompañamiento desde el inicio hasta la etapa de sobreviviente", expresó la oncóloga.
Al concluir el tratamiento y cumplir cinco años en vigilancia, los pacientes tocan la campana como símbolo de recuperación. Especialistas señalaron que en Reynosa 15 pacientitos entre niñas y niños están próximos a alcanzar esa etapa, reflejo de que el cáncer infantil puede superarse cuando se detecta a tiempo.
El mensaje es muy claro, ante cualquier signo de alerta, no minimizar síntomas y acudir de inmediato a revisión médica puede marcar la diferencia.



