Bastaron unos minutos de lluvia para que las calles de la colonia Benito Juárez volvieran a convertirse en una combinación de encharcamientos, aguas residuales y alcantarillas abiertas, dejando al descubierto las deficiencias de infraestructura que, según los vecinos, llevan años sin resolverse.
En el cruce de Ignacio Mariscal Poniente y Felipe Berriozábal Sur, una fuga de drenaje agravó las acumulaciones de agua, mientras habitantes de otras vialidades recurrieron a destapar registros para facilitar el desfogue. Algunos colocaron neumáticos como señales improvisadas de advertencia, pero otros huecos quedaron expuestos, representando un riesgo para conductores y peatones.
La inconformidad apunta a las autoridades municipales y al organismo operador del agua, a quienes los residentes exigen atender las fugas, mejorar el drenaje y pavimentar las calles afectadas. Advierten que, mientras no se realicen las obras necesarias, cada precipitación, por breve que sea, seguirá convirtiendo sus vialidades en zonas de difícil tránsito y riesgo de accidentes.
Los habitantes señalaron que la falta de pavimentación, aunada a los problemas de drenaje, provoca que el agua se acumule con facilidad, dejando algunas calles prácticamente intransitables y complicando las actividades cotidianas de las familias.
Ante la falta de soluciones inmediatas, algunos vecinos optaron por destapar las alcantarillas para facilitar el desfogue del agua acumulada; sin embargo, esta medida también representa un peligro para quienes transitan por la zona, debido a que los registros quedan expuestos y pueden ocasionar accidentes.
En determinados puntos, los residentes colocaron neumáticos alrededor de las alcantarillas abiertas como una medida preventiva para advertir a los conductores sobre la presencia de estos huecos y evitar que las unidades caigan en ellos, lo que podría ocasionar daños materiales e incluso poner en riesgo a sus ocupantes.
No obstante, en otros tramos los registros permanecen descubiertos y sin algún señalamiento visible, incrementando el riesgo para automovilistas, motociclistas y peatones, especialmente cuando el nivel del agua impide distinguir las condiciones de la superficie.
Los afectados consideraron necesario que las autoridades de Obras Públicas y del organismo operador del agua atiendan las condiciones de las vialidades, revisen las fallas en el sistema de drenaje y realicen las obras necesarias para evitar que una lluvia de corta duración vuelva a dejar calles anegadas, con fugas de aguas residuales y alcantarillas peligrosamente expuestas.

Una fuga de aguas residuales en el cruce de Ignacio Mariscal Poniente y Felipe Berriozábal Sur.



