Madre de día y heroína en cada emergencia
Norma Alicia aprendió a curar el dolor ajeno; paramédico, enfermera y madre, ha vivido entre emergencias y sacrificios familiares
Norma Alicia Segovia Oliva, paramédico de profesión, enfermera y mamá, ha sembrado la semilla de ayudar a los demás a sus hijas.
Para Norma Alicia Segovia Oliva, ser madre, paramédico y enfermera, ha significado vivir con el corazón dividido entre las sirenas, emergencias y el hogar, pero entrelazado por el amor a su familia y ayudar a los demás.
Desde hace 26 años forma parte de la Cruz Roja Mexicana en Reynosa, institución a la que llegó por casualidad al inscribirse en un curso de primeros auxilios: lo que comenzó como una capacitación de 8 horas terminó convirtiéndose en una vocación de vida marcada por el servicio y la entrega.
A sus 50 años, Norma Alicia recuerda con claridad su primera salida en ambulancia, al atender a un niño de 10 años que había fallecido tras ser atropellado, fue una experiencia que la marcó profundamente.
“Mi primera emergencia fue muy impactante, yo nunca había visto una persona fallecida, me tocó atender a un atropellado y lamentablemente el niño de unos 10 años, ya no tenía signos vitales, fue una impresión muy grande, uno piensa en sus hijos, sobrinos, muchas cosas vienen a la mente, sí fue algo muy impresionante”, dijo.
Con el paso del tiempo, aprendió a controlar las emociones, sin dejar de sentir el dolor ajeno, ya que día a día atienden en medio de situaciones de riesgo, accidentes automovilísticos, atropellados, personas caídas, baleados, atropellados por el tren, enfermos y muchas situaciones difíciles.
“Luego dicen no tienen sentimientos, ¿verdad? pero sí tenemos, solo que aprendemos a controlarlos y aprendemos a vivir de la mano con el sufrimiento ajeno, es parte del día a día y de la profesión”, expresó.
Norma Alicia ha tenido que equilibrar una intensa jornada laboral con su papel de madre, por las mañanas trabaja como enfermera en el Hospital Materno y por las tardes y noches presta servicio en la Cruz Roja, pero aun con horarios extenuantes, encontró la manera de sacar adelante a su familia junto a su esposo, quien también se dedica a la atención prehospitalaria.
Su amor por esta labor ha sido tan grande que logró contagiarlo a sus dos hijas, quienes crecieron entre ambulancias, uniformes y guardias.
“La semillita ya está sembrada, solo falta que siga floreciendo”, expresa con emoción al señalar que sus dos hijas, Alison Rachell Luna Segovia y Kassandra Contreras Segovia, han sido parte de las juventudes de la benemérita institución.
Como madre, reconoce que hubo festivales, celebraciones y momentos importantes a los que no siempre pudo asistir, pero asegura que cada sacrificio ha valido la pena por la satisfacción de ayudar a quienes atraviesan momentos críticos.
“Ha sido difícil, ha sido duro porque te tienes que dividir en mil pedazos, madre, esposa, hija, paramédico, te pierdes de muchas ocasiones, de muchos momentos con tu familia, no siempre se les da el tiempo de calidad a los hijos, aunque anden en el mismo ambiente, gracias a Dios lo hemos logrado compaginar porque mis hijas, desde chiquitas, han vivido en este ambiente, mi esposo también está en el ámbito prehospitalario”.
Y agrega: “Nos llevamos grandes satisfacciones, a veces uno atiende a mucha gente y no logra recordar todos los rostros, pero ellos sí nos recuerdan por la atención que les brindamos en el momento en que más lo necesitaban, cuando nos ha tocado desfilar y la gente nos aplaude al pasar, esa es una satisfacción que no se puede comparar”.
NO ES IMPOSIBLE
En el marco del Día de las Madres, Norma Alicia envía un mensaje a todas las mamás trabajadoras.
“Es difícil compaginar el trabajo con el ámbito de la casa, pero no es imposible, apoyen a sus hijos y sigan superándose, el estudio nos lleva a la superación y a lograr lo que queremos ser”, señala.
Con la sensibilidad de una madre y la fortaleza de una paramédico, Norma Alicia Segovia Oliva ha dedicado más de 2 décadas a salvar vidas, demostrando que el amor por la familia y el compromiso con los demás pueden caminar de la mano.
¿Qué consejo les daría a sus hijas?
“Que enfrenten los retos que les va poniendo la vida y que hagan lo que ellas quieran ser profesionalmente, sí me gustaría que las dos estuvieran en Cruz Roja y lo compaginaran con una carrera profesional, que siguieran siendo voluntarias”.
¿Cuál es el legado que quisiera dejar?
“Yo quisiera que más personas, niños y jóvenes se incorporaran a la Cruz Roja, porque es algo que a mí me llena mucho como persona”.
SERVICIO Y AMOR
Vocación
26 años en Cruz Roja Reynosa
Profesiones
Paramédico y enfermera
Trabajo diario
Hospital Materno y Cruz Roja
Primera emergencia
Un niño atropellado de 10 años
Legado
Sus dos hijas crecieron entre ambulancias y guardias
Sacrificios
Festivales, celebraciones y tiempo familiar perdidos
Norma Alicia, ha hecho de la Cruz Roja su segunda familia.
