Pero el campo sigue esperando algo más de agua
Las lluvias desquiciaron la movilidad, pero no resuelven la crisis hídrica del campo
Presas aún no almacenan el agua suficiente para garantizar el próximo ciclo agrícola.
Mientras Reynosa enfrentó inundaciones por la tormenta del domingo, productores de Tamaulipas advirtieron que los distritos de riego continúan con déficit de almacenamiento y mantienen la esperanza de que las lluvias de agosto y septiembre permitan rescatar el próximo ciclo agrícola.
¿Cómo afectan las lluvias a la crisis hídrica?
El representante del Módulo 34 de la Tercera Unidad del Distrito de Riego 026, Raúl Treviño Cisneros, explicó que actualmente el Distrito 026, abastecido por la cuenca del río San Juan, no cuenta con el volumen de agua necesario para desarrollar un ciclo agrícola completo.
Detalló que la presa El Cuchillo, ubicada en China, Nuevo León, almacena alrededor de 600 millones de metros cúbicos, mientras que la presa Marte R. Gómez registra aproximadamente 494 millones de metros cúbicos.
Indicó que para operar un plan de riego al 100 por ciento en el Distrito 026 se requieren cerca de 580 millones de metros cúbicos, por lo que actualmente sólo existe disponibilidad para cubrir entre el 75 y 80 por ciento de las necesidades del distrito.
Explicó que el almacenamiento de El Cuchillo también garantiza el abastecimiento de agua potable para la zona metropolitana de Monterrey durante aproximadamente un año, por lo que el suministro para consumo humano no representa un problema inmediato.
Treviño Cisneros señaló que las expectativas están puestas en la temporada de lluvias, ya que agosto y septiembre históricamente son los meses con mayores precipitaciones en la región y los pronósticos apuntan a condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, que podría favorecer lluvias más intensas en algunas zonas.
Detalles sobre el déficit de agua en los distritos de riego
La situación es aún más delicada en el Distrito de Riego 025, perteneciente a la cuenca del río Bravo, donde este año no fue posible realizar el ciclo de riego por la falta de disponibilidad de agua.
Actualmente, las presas de esa cuenca almacenan apenas alrededor de 200 millones de metros cúbicos, volumen destinado prioritariamente al consumo humano.
El representante de los usuarios recordó que el Distrito 025 cuenta con aproximadamente 202 mil hectáreas de superficie agrícola, lo que lo convierte en uno de los sistemas de riego más extensos de Latinoamérica.
Añadió que la cuenca del río Bravo atraviesa Durango, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, además de estar sujeta al Tratado de Aguas entre México y Estados Unidos.
Explicó que el ciclo 36 del tratado concluyó con un adeudo superior a mil millones de metros cúbicos, déficit que ahora forma parte del ciclo 37, por lo que sólo un evento meteorológico extraordinario, similar al registrado con el huracán Alex en 2010, permitiría recuperar de manera significativa el almacenamiento de las presas y mejorar la disponibilidad para el riego.
Impacto de la falta de agua en la producción agrícola
Además de la escasez de agua, el sector agrícola enfrenta problemas económicos que han reducido la superficie sembrada.
Treviño Cisneros indicó que durante el año pasado únicamente se sembró alrededor del 50 por ciento de la superficie tanto en el Distrito 025 como en el Distrito 026, debido a la falta de financiamiento, créditos y rentabilidad.
Explicó que los altos costos de producción, sumados a los bajos precios internacionales del sorgo, maíz y algodón, provocan que producir una tonelada resulte más costoso que el precio al que puede comercializarse, ya que estos cultivos cotizan conforme a los mercados internacionales.
Respecto a la posibilidad de recurrir nuevamente a la estimulación de nubes para provocar lluvias, señaló que se trata de una alternativa costosa que, además, depende de condiciones específicas de humedad y nubosidad, sin que exista garantía de que las precipitaciones ocurran en las zonas donde realmente se necesitan.
