Entre disfraces, calabazas, música y dulces, cientos de familias de Reynosa celebraron en grande la noche de Halloween, una tradición adoptada del vecino país del norte, que cada año reúne a niños y adultos en distintos sectores de la ciudad.
Desde temprana hora, familias acondicionaron y decoraron sus viviendas con figuras alusivas a esta celebración, mientras que otras se sumaron a la actividad mediante la entrega de dulces bajo la tradicional dinámica de "dulce o truco".
Con disfraces de sus personajes favoritos, figuras de terror y protagonistas que actualmente están de moda, cientos de niños salieron a las calles acompañados de sus padres para recorrer viviendas y negocios amantes de esta celebración, con sus pequeñas calabazas y recipientes preparados para llenarlos de golosinas.

Familias y negocios se sumaron a la celebración con decoraciones de miedo.
La participación de la comunidad
En algunos sectores se observaron largas filas de menores que esperaban su turno para recibir dulces, mientras que distintos establecimientos también se incorporaron al festejo mediante la distribución de golosinas, pastelillos, jugos y otros bocadillos.
Uno de los puntos con mayor concentración de participantes fue la colonia Benito Juárez, particularmente en los alrededores de la plaza 21 de Marzo, que aún no ha sido reinaugurada, donde familias y comerciantes se organizaron para recibir a los pequeños.
Actividades destacadas en la celebración
Otro de los sitios que registró una importante afluencia fue el bulevar Las Fuentes de la colonia Aztlán, donde algunos participantes aprovecharon la ocasión para decorar sus vehículos con motivos de Halloween y exhibirlos acompañados de música mientras recorrían la vía de rotonda a rotonda.
En cuanto al saldo de las celebraciones, hasta el momento no se cuenta con un reporte oficial por parte de Protección Civil y Bomberos sobre incidentes o emergencias relacionados con las actividades de Halloween, por lo que se mantiene sin confirmación de hechos que hayan alterado el desarrollo de los festejos.
La celebración convirtió distintos puntos de Reynosa en espacios de convivencia familiar, donde la creatividad de los disfraces y las decoraciones fue parte de una noche en la que los más pequeños fueron los protagonistas.



