Los fantasmas, las brujas y los monstruos todavía no salían a recorrer las calles, pero Halloween ya había hecho de las suyas en las dulcerías de Reynosa: convirtió las golosinas en un negocio de miedo... por lo buenas que estuvieron las ventas.
Truco o trato! La frase más popular de Halloween volvió a escucharse entre los preparativos de la Noche de Brujas, pero en las dulcerías de Reynosa el verdadero truco fue otro: incrementar las ventas hasta un 150 por ciento. Entre caramelos, paletas y bolsas de golosinas, los comerciantes vivieron una auténtica fiesta de ganancias, mientras las familias se preparaban para recibir a pequeños fantasmas, brujas y monstruos que saldrían en busca de su dulce recompensa.
Entre bolsas repletas de caramelos, paletas de colores, globos y adornos para las fiestas, los establecimientos vivieron jornadas de intenso movimiento, con incrementos de hasta 150 por ciento en sus ventas durante los días previos a la Noche de Brujas.
Esta vez, el verdadero susto habría sido quedarse sin dulces para repartir.
Desde mediados de octubre comenzó a despertar la actividad comercial, pero fue a partir del miércoles cuando las compras tomaron fuerza. El viernes y el sábado llegaron las jornadas de mayor movimiento, impulsadas por quienes buscaban surtirse para las celebraciones escolares, reuniones familiares y fiestas de disfraces.
Miguel Flores, comerciante del ramo, explicó que la demanda creció considerablemente conforme se acercaba Halloween, una celebración que cada año encuentra espacio entre las costumbres de las familias fronterizas.
Y aunque había globos, adornos y otros artículos para transformar cualquier reunión en una fiesta de espantos, las golosinas se llevaron la mayor tajada del negocio.
De acuerdo con el comerciante, el 70 por ciento de las compras correspondió a dulces, mientras que el 30 por ciento restante se concentró en artículos decorativos.
Las bolsas surtidas, las paletas y los caramelos a granel figuraron entre los productos más solicitados, especialmente por quienes dejaron los preparativos para el último momento.
HALLOWEEN SIN SUSTOS EN PRECIOS
Pero si algo agradecieron los compradores fue que, al menos en los establecimientos consultados, los precios no se convirtieron en otra historia de terror.
Miguel Flores aseguró que los costos se mantuvieron estables respecto al mismo periodo del año anterior, sin incrementos importantes que afectaran las compras de temporada.
Así, mientras unos preparaban disfraces y otros organizaban reuniones, los comerciantes encontraron en Halloween una oportunidad para mejorar sus ingresos.
El sábado, entre las compras apresuradas y el ambiente festivo, las dulcerías cerraron una temporada marcada por la demanda de golosinas y artículos para celebrar. Y aunque los fantasmas desaparezcan con la llegada de noviembre, los comerciantes tendrán motivos para recordar esta Noche de Brujas.
Porque entre tantos disfraces, monstruos y espantos, el mejor truco de Halloween fue convertir los dulces en ganancias.



