Con una deuda municipal liquidada antes del plazo establecido, finanzas saneadas y una inversión superior a 7 mil 496 millones de pesos en obra pública, Nuevo Laredo enfrenta una nueva etapa en la que el reto será mantener el ritmo de crecimiento y convertir su fortaleza financiera en más infraestructura, mejores servicios y nuevas oportunidades para la población.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas asegura que el municipio tiene hoy mayor capacidad de decisión sobre sus recursos y una agenda de proyectos que considera estratégicos para los próximos años, entre ellos el fortalecimiento del sistema de drenaje, la infraestructura para el comercio internacional, el nuevo hospital IMSS-Bienestar y la llegada del tren de pasajeros.
¿Qué significa para Nuevo Laredo haber liquidado una deuda que estaba programada hasta 2033?
—Significa que hoy tenemos unas finanzas mucho más ordenadas. Desde que iniciamos la administración emprendimos un proceso de ordenamiento y transparencia para poder cumplir con los compromisos que habían adquirido gobiernos anteriores. La deuda quedó liquidada desde junio, mucho antes del plazo previsto.
¿Qué cambia para el municipio al quedar libre de esa deuda?
—Ahora las participaciones federales pueden llegar en su totalidad y tenemos mayor capacidad para decidir hacia dónde dirigir los recursos. Eso nos permite seguir invirtiendo en infraestructura, servicios públicos y proyectos que necesita la ciudad. Hoy tenemos mayor margen de maniobra para atender las necesidades de Nuevo Laredo y planear obras de mayor alcance.
—¿Sanear las finanzas implicó sacrificar obra pública o programas sociales?
—No. Al contrario. Hemos mantenido la inversión en infraestructura, becas y servicios. Durante estos cinco años hemos destinado más de 7 mil 496 millones de pesos a más de mil 600 obras. La prioridad ha sido demostrar que el orden financiero no está peleado con la inversión social ni con el desarrollo de la ciudad.
¿Cuál considera que es hoy el principal pendiente de infraestructura?
—El drenaje. Tenemos que seguir trabajando para resolver problemas de aguas negras, socavones y conducción de aguas residuales. Es una prioridad porque hablamos también de salud pública y del cuidado del medio ambiente. Es un reto que requiere continuidad y una visión de largo plazo, porque se trata de infraestructura que en muchas ocasiones no es visible, pero que resulta indispensable para el crecimiento de la ciudad.
—¿Cuánto se ha invertido en este problema?
—Alrededor de 2 mil 500 millones de pesos se han destinado a trabajos relacionados con el manejo y conducción de aguas residuales.
—¿Qué se busca conseguir con esas obras?
—Que las aguas negras no terminen directamente en el río Bravo y que puedan ser conducidas a la planta tratadora PITAR para su saneamiento.
—¿Ha aumentado la capacidad de tratamiento?
—Sí. Pasamos de una capacidad aproximada de 510 litros por segundo a mil 180 litros por segundo. Esto representa un avance importante para atender las necesidades de la ciudad.
¿Qué sigue en materia de infraestructura?
—Tenemos que seguir fortaleciendo nuestra infraestructura aduanera, carretera y ferroviaria. Nuevo Laredo tiene una ubicación estratégica y debemos aprovecharla para generar más desarrollo y mejores condiciones para quienes trabajan en el comercio internacional. La frontera representa una de las principales fortalezas de la ciudad y tenemos que contar con la infraestructura necesaria para acompañar ese crecimiento.
—¿Qué representa la carretera hacia el MEX-2?
—Es una obra muy importante. Se invirtieron 283 millones de pesos y logramos ampliar de dos a cuatro carriles un tramo que llevaba más de 20 años inconcluso. Además de mejorar la movilidad, representa mayor seguridad para los operadores del transporte de carga. Es una obra que responde a una necesidad que durante años había quedado pendiente y que hoy permite mejorar las condiciones de tránsito en una zona estratégica para la actividad económica.
—¿Y el nuevo hospital IMSS-Bienestar?
—Es otro proyecto estratégico. Se contempla una inversión superior a mil 800 millones de pesos y tendrá una capacidad de 120 camas. El municipio participó con la donación y urbanización del terreno porque entendemos que la salud también es parte fundamental del desarrollo de Nuevo Laredo.
¿Qué le dicen los ciudadanos sobre seguridad?
—Los indicadores nos muestran una tendencia favorable. Actualmente Nuevo Laredo se encuentra entre las ciudades con mejores resultados en percepción de seguridad y se ha señalado el cuarto lugar nacional.
—¿La seguridad se resuelve solamente con policías?
—No. También tiene que ver con recuperar espacios públicos, mejorar el alumbrado, rehabilitar escuelas, recuperar áreas deportivas y ofrecer oportunidades a los jóvenes. Hemos intervenido más de 250 planteles educativos y mantenemos programas de becas para estudiantes, deportistas, artistas y jóvenes con excelencia académica. La seguridad, dijo, también se construye desde la prevención y desde la recuperación de los espacios donde conviven las familias.
¿Qué representa para Nuevo Laredo la llegada del tren de pasajeros?
—Es una oportunidad extraordinaria. Estamos trabajando en coordinación con el Gobierno federal para avanzar en el tramo Saltillo-Nuevo Laredo. El tren puede ampliar nuestra conectividad regional y generar nuevas oportunidades para el desarrollo económico.
—¿Nuevo Laredo está preparado para ese crecimiento?
—Estamos trabajando para eso. Tenemos que mejorar nuestra infraestructura, nuestros servicios y nuestra conectividad. La ciudad tiene una enorme vocación logística y comercial y queremos que ese crecimiento se traduzca en mejores condiciones de vida para los ciudadanos.
—¿Cuál es entonces su principal apuesta para cerrar su administración?
—Dejar un Nuevo Laredo con mejores finanzas, más infraestructura, mejores servicios y mayores oportunidades. Queremos mantener el crecimiento de la ciudad y que los ciudadanos tengan mejores condiciones de vida. El objetivo, sostuvo, es que los avances financieros y de infraestructura se traduzcan en beneficios concretos para las familias y permitan que Nuevo Laredo esté preparado para afrontar los nuevos retos que traerá su crecimiento.
—Y rumbo a 2027, ¿se ve participando en otro proyecto político?
—Hoy estoy concentrada en Nuevo Laredo. Quiero terminar los compromisos de esta administración y seguir trabajando por la ciudad. Si posteriormente existe alguna oportunidad para continuar sirviendo a Tamaulipas desde otra responsabilidad, ya veremos. En este momento mi prioridad es Nuevo Laredo.



