Casi 49 mil casas, están en abandono
INEGI coloca a Reynosa como el municipio con más viviendas deshabitadas del estado; junto a terrenos baldíos representan focos de inseguridad, incendios y fauna nociva
Las viviendas abandonadas y los terrenos baldíos continúan siendo una de las principales problemáticas urbanas, al representar riesgos para la seguridad, la salud y la protección civil.
Reynosa enfrenta uno de los mayores desafíos en materia de desarrollo urbano de Tamaulipas. La existencia de 48 mil 964 viviendas deshabitadas, además de miles de predios baldíos distribuidos en distintos sectores de la ciudad, mantiene encendidas las alertas por los riesgos que estos inmuebles representan para la seguridad pública, la salud y la protección civil.
De acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), retomados por autoridades y organismos relacionados con el sector vivienda, el municipio concentra la mayor cantidad de casas abandonadas en el estado, superando a ciudades como Matamoros, Nuevo Laredo, Altamira y Ciudad Victoria. La cifra coloca además a Reynosa entre los municipios con mayor número de inmuebles deshabitados a nivel nacional.
A esta problemática se suma la presencia de miles de terrenos baldíos que permanecen cubiertos de maleza, basura y escombro. Aunque el Ayuntamiento no ha actualizado un padrón oficial durante 2026, registros históricos de Catastro Municipal estimaban la existencia de decenas de miles de predios en abandono, situación que continúa reflejándose en los constantes reportes ciudadanos.
COLONIAS CON MAYOR INCIDENCIA
Entre los sectores donde históricamente se registra una mayor concentración de viviendas abandonadas destacan los fraccionamientos Valle Soleado, La Joya, Villa Esmeralda, Almendros y Pirámides, además de diversos conjuntos habitacionales desarrollados mediante créditos de interés social que, con el paso de los años, fueron perdiendo ocupación debido a la falta de servicios, problemas de infraestructura y condiciones de inseguridad.
Especialistas atribuyen este fenómeno a diversos factores, entre ellos la lejanía de las fuentes de empleo, insuficiencia del transporte público, deficiencias en los servicios básicos y el deterioro progresivo de las viviendas, lo que ha provocado que numerosas familias opten por abandonar estos inmuebles.
Las viviendas deshabitadas y los lotes en abandono representan un riesgo constante para los habitantes. Vecinos de distintas colonias señalan que estos espacios suelen ser utilizados como refugio por personas en situación de calle, consumidores de sustancias o presuntos delincuentes, además de convertirse en escenarios para robos, vandalismo y otras conductas ilícitas.
FAVORECEN LA FAUNA NOCIVA
Las condiciones de abandono también favorecen la proliferación de fauna nociva, como serpientes, roedores, garrapatas y mosquitos transmisores de enfermedades, particularmente durante la temporada de lluvias, cuando la maleza crece rápidamente y se generan encharcamientos.
En materia de protección civil, estos predios incrementan el riesgo de incendios de maleza que pueden propagarse hacia viviendas habitadas. Tan sólo en las últimas semanas, elementos de Protección Civil y Bomberos de Reynosa han atendido diversos siniestros registrados en terrenos baldíos con estructuras abandonadas.
La maleza, la acumulación de basura y el deterioro de inmuebles favorecen la proliferación de fauna nociva y aumentan el riesgo de incendios.
