Para Irasema Baltazar Puga, de 55 años, enfrentar el cáncer de mama representó librar dos batallas a la vez, la primera implicó enfrentar dolor, angustia y tratamientos, y la segunda la de asumir una fuerte carga económica que tardó 12 años en liquidar.
Hace 15 años recibió el diagnóstico y, ante la falta de algunos medicamentos en el Seguro Social, tuvo que recurrir a la atención particular y solicitar un préstamo de 150 mil pesos para continuar con su tratamiento.
¿Cómo ocurrió la aceptación del diagnóstico?
En entrevista para El Mañana, Irasema recordó que inicialmente tuvo dificultades para aceptar el diagnóstico, por lo que buscó la opinión de varios médicos hasta que le confirmaron que la enfermedad se encontraba avanzada y ocho días después de recibir la noticia fue sometida a una cirugía para retirar su seno derecho, posteriormente enfrentó 28 quimioterapias y 35 sesiones de radiación.
"Fue algo doloroso algo que no se espera uno, un primer doctor no le creí, fui a ver una segunda opción, hasta una tercera revisión que ya me dijeron y ya estaba muy avanzado, tenían que erradicar mi seno derecho, es algo doloroso que ahorita ya lo puedo hablar, pero en su momento sí me costaba mucho", dijo mientras se le quebraba la voz al recordar.
Aunque recibió atención tanto en instituciones particulares como en el Seguro Social, explicó que la falta de medicamentos en ocasiones la obligaba a comprarlos por su cuenta.

Detalles confirmados sobre el préstamo
Con apoyo de su familia y una parte de ayuda de su centro de trabajo, consiguió un préstamo destinado principalmente a cubrir las quimioterapias y los medicamentos que no estaban disponibles en el servicio público: el compromiso financiero se prolongó durante 12 años, hasta que finalmente logró liquidarlo.
"Es muy caro, tuve un poco de ayuda de mi trabajo y como en el Seguro la atención es muy buena, pero es muy tardada, entonces con apoyo de la familia que justamente acabo de dar un testimonio y les digo que me tardé 12 años en pagar ese préstamo que fue para las quimios más que nada, porque en el Seguro a veces no tenían el medicamento, me tardé 12 años, gracias a Dios".
Actualmente continúa pendiente de su salud, aunque las revisiones que realizaba cada seis meses y posteriormente cada año se interrumpieron durante la pandemia de Covid-19.
Llamado a mejorar la salud de la mujer
Irasema consideró que es necesario destinar mayores recursos a la salud de las mujeres y fortalecer la disponibilidad de especialistas e insumos médicos, ya que señaló que todavía existen pacientes que deben recurrir a servicios particulares para realizarse estudios y revisiones.
"Que pusieran un poco más de recurso para la salud de la mujer, que pusieran especialistas porque ahorita no hay especialistas en el seguro, uno tiene que hacerse las revisiones, igual seguir gastando particulares, no había el medicamento y ahorita pues igual se sigue viviendo la falta de insumos, entonces sí yo le pediría a quien escuche que pusieran un poquito más de empeño en la salud de la mujer", recalcó.
A partir de su experiencia, hizo un llamado a las mujeres a no dejar de lado las revisiones médicas y atender cualquier señal de alerta, ya que aseguró que la detección oportuna puede marcar una diferencia.
"La palabra cáncer es muy fuerte, pero hay que estarse haciendo revisiones por la salud de uno y sobre todo por nuestra familia, por nuestros hijos, en mi caso mis hijos estaban muy pequeñitos, cuidarse, valorarse, estar yendo a revisiones es lo único que podemos hacer por nuestra salud, por nuestro cuerpo", finaliza. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las estrategias para mejorar los resultados relativos al cáncer de mama dependen del fortalecimiento sustancial de los sistemas de salud para permitirles ofrecer tratamientos de eficacia probada. Esas estrategias también son importantes para tratar otros tipos de cáncer y otras enfermedades no transmisibles.



