Celebran el Año Jubilar y anuncian la Cuaresma
En el marco del octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís, la comunidad católica de Reynosa celebró la inauguración del Año Jubilar Franciscano
Monseñor Eugenio Andrés Lira Rugarcía llama a vivir la misericordia, el perdón y la paz.
En el marco del octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís, la comunidad católica de Reynosa celebró la inauguración del Año Jubilar Franciscano, una gracia especial concedida por el Papa León XIV. El evento tuvo lugar en la parroquia de San Judas Tadeo, atendida por la comunidad franciscana, y contó con una amplia participación de fieles.
En entrevista, Monseñor Eugenio Andrés Lira Rugarcía destacó la importancia de este acontecimiento espiritual para la diócesis y para toda la comunidad creyente.
"Estamos en el octavo centenario en el que Dios llamó a la vida eterna a San Francisco de Asís, y por eso el Papa ha concedido la gracia de un Año Jubilar Franciscano. Aquí en Reynosa tenemos la dicha de contar con la comunidad franciscana y con esta hermosísima parroquia dedicada a San Judas Tadeo, desde donde hemos inaugurado este jubileo", expresó.
El obispo resaltó la respuesta positiva de los fieles, especialmente de los grupos vinculados a la espiritualidad franciscana.
"La verdad es que la comunidad respondió muy bien. Tenemos muchos grupos de la Orden Tercera Franciscana y de otras expresiones de esta espiritualidad. Nos acompañaron también religiosas, particularmente las hermanas Clarisas, para vivir este momento que es un regalo que Dios nos da a través del Papa". Monseñor Lira explicó que el objetivo principal del Año Jubilar es profundizar en la experiencia de la misericordia de Dios.
"Es una oportunidad para celebrar su misericordia, sentir su cariño que nos perdona a pesar de nuestras fallas y nos echa la mano para salir adelante. Pero también para que nosotros aprendamos a perdonar, a echarle ganas a nuestra vida, a nuestra familia y a nuestros ambientes, viviendo el amor que siempre lleva a hacer el bien. Por eso el lema franciscano: paz y bien".
Asimismo, anunció el inicio de la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, invitando a los fieles a vivir este tiempo con profundidad espiritual.
"Vamos a empezar la Cuaresma, si Dios quiere, el miércoles de ceniza, el día 18 de febrero. La imposición de la ceniza nos recuerda que somos peregrinos, que vamos de paso por esta vida y que, si queremos llegar a la meta, es importantísimo escuchar a Jesús".
Finalmente, el obispo dirigió un mensaje de esperanza y fraternidad a la comunidad.
"La Cuaresma es un tiempo para hacer un alto, reconocer nuestros errores y mejorar. A todos los amigos del mañana y de la tarde, un saludo con mucho cariño. Recordemos que todos valemos mucho: somos imagen de Dios, somos hijos suyos, en nosotros está el Espíritu Santo que es el amor. Todos somos hermanos; valoremos a los demás y cuidémonos".
