Salud mental, sin un un lugar especializado
Tras el cierre del hospital psiquiátrico, algunos enfermos fueron canalizados a albergues o quedaron bajo responsabilidad familiar
Autoridades no han anunciado proyectos para restablecer el servicio suspendido desde marzo de 2020.
A casi seis años del cierre del hospital psiquiátrico que operaba en esta ciudad, Reynosa continúa sin contar con un espacio especializado para la atención de pacientes con trastornos mentales, situación que especialistas consideran preocupante ante la creciente demanda de servicios de salud mental en la región.
El doctor Amadeo De León informó que el nosocomio dejó de funcionar en marzo de 2020, al inicio de la pandemia por COVID-19, sin que hasta el momento se haya concretado su reapertura o la creación de un centro similar.
"Lamentablemente no tengo ninguna información. El hospital se cerró en marzo de 2020 y ya no se ha tratado de reabrir o de hacer algo similar", señaló el médico, quien dejó la dirección del lugar en octubre de 2019, meses antes de su cierre definitivo.
De acuerdo con el especialista, la institución tenía como principal objetivo brindar atención a personas que no contaban con seguridad social ni algún tipo de protección institucional. Tras su clausura, varios pacientes quedaron en situación vulnerable.
"Algunos de ellos quedaron prácticamente en la calle. Dos o tres fueron canalizados a la Casa del Indigente, donde aún permanecen; en otros casos se logró localizar a familiares, algunos incluso en Estados Unidos o en otras entidades, para que se hicieran cargo o los trasladaran a otra institución", explicó.
El cierre del hospital dejó un vacío importante en Reynosa y municipios aledaños, donde no existe actualmente un centro público especializado para la atención psiquiátrica integral, particularmente para pacientes en condición de abandono.
En cuanto a posibles proyectos de reapertura, el doctor De León indicó que no tiene conocimiento de que exista algún plan formal por parte de las autoridades.
"Realmente no he sabido de ningún proyecto o prospecto sobre la posibilidad de abrir algún hospital psiquiátrico en nuestra ciudad", puntualizó.
La ausencia de este servicio representa un reto para las familias y para el sistema de salud local, que enfrenta limitaciones para canalizar a pacientes con padecimientos mentales severos a otras ciudades del estado o del país.
