Reynosa

Sanan heridas con arte y oro

Participantes reconstruyeron corazones rotos como parte de un ejercicio terapéutico inspirado en el Kintsugi, filosofía japonesa que transforma las fracturas en parte de la historia personal
  • Por: Gloria Isela Treviño
  • 07 / Junio / 2026 -
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Sanan heridas con arte y oro

A través de una dinámica artística, resignificaron pérdidas, duelos y experiencias difíciles para encontrar nuevos aprendizajes.

Corazones rotos sobre una mesa, pinceles, pintura dorada y emociones difíciles de nombrar fueron parte del taller "Oro en mis cicatrices", una actividad de arte terapéutico que reunió a mujeres y hombres de Reynosa con el propósito de resignificar experiencias de dolor, pérdida y duelo a través de la filosofía japonesa del Kintsugi.

La dinámica consistió en que cada participante decorara un corazón, le asignara un significado personal y posteriormente lo rompiera de manera simbólica. Después, las piezas fueron reconstruidas resaltando las grietas con oro, una representación del Kintsugi, técnica que propone que las fracturas forman parte de la historia de vida y no deben ocultarse. 

Durante el ejercicio, los asistentes reflexionaron sobre rupturas afectivas, pérdidas familiares, enfermedades, cambios de vida y otras experiencias que han dejado huella en su historia personal.

La psicóloga Nelly Treviño explicó que el taller fue diseñado como un espacio terapéutico y creativo para ayudar a las personas a reconocer e integrar sus experiencias emocionales. "Lo roto también puede ser valioso, incluso más que antes, detalló.

La idea es comprender que las heridas forman parte de nuestra historia y que podemos darles un nuevo significado en lugar de vivir tratando de esconderlas", expresó.

Añadió que el proceso de reconstrucción simboliza la posibilidad de encontrar sentido a la vida en las experiencias difíciles. "Cuando reconstruyes el corazón no vuelves a ser quien eras antes. Surge una nueva mirada sobre lo vivido. Empiezas a reconocer los aprendizajes que te dejó esa experiencia, como la fortaleza, el amor propio, los límites y una mayor conciencia de ti mismo", señaló la especialista.

Al finalizar la actividad, cada corazón reparado se convirtió en una representación tangible del proceso personal de sus creadores. Las grietas doradas permanecieron visibles como símbolo de que las heridas emocionales no desaparecen, pero pueden transformarse en parte de una historia de crecimiento y reconstrucción personal.

¿QUÉ ES EL KINTSUGI?

Una filosofía japonesa

  • Consiste en reparar piezas rotas resaltando sus grietas con materiales dorados en lugar de ocultarlas.

La enseñanza:

  • Las fracturas no disminuyen el valor de un objeto; forman parte de su historia.

Aplicado a las emociones:

  • El taller utilizó esta filosofía para reflexionar sobre pérdidas, duelos, enfermedades y cambios de vida.

Romper para reconstruir:

  • Cada participante decoró un corazón, lo rompió simbólicamente y después lo reparó resaltando sus grietas.

El mensaje:

  • Las heridas emocionales no desaparecen, pero pueden transformarse en experiencias de aprendizaje, resiliencia y crecimiento.

Sanan heridas con arte y oro

El taller "Oro en mis cicatrices" utilizó la técnica del Kintsugi para reflexionar sobre las heridas emocionales y los procesos de recuperación.

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