Toneladas de escombros, llantas, colchones y electrodomésticos convertidos en tapones clandestinos dentro de los drenes pluviales tienen en riesgo de inundación a diversas colonias aledañas a la laguna La Escondida, en este municipio.
Una revisión de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente expuso que el acumulamiento de desechos en el canal de la colonia Lázaro Cárdenas estranguló el cauce natural del agua, lo que provoca que los escurrimientos urbanos se desborden hacia las viviendas antes de llegar al vaso regulador.
Ante el bloqueo del sistema de drenaje natural, la Procuraduría Ambiental y Urbana de Tamaulipas arrancó maniobras de retiro de residuos en la zona, recurriendo a esquemas de compensación ambiental ejecutados por empresas privadas para agilizar el desazolve.

El taponamiento de estos canales no solo frena el desalojo de agua durante las precipitaciones, sino que impacta directamente el proyecto de recuperación ambiental de la laguna La Escondida y la zona del Parque Cultural, áreas donde convergen los escurrimientos de gran parte de la ciudad.
Las labores de limpieza buscan restituir la capacidad de almacenamiento y tránsito del vaso regulador para prevenir afectaciones en los sectores habitacionales más vulnerables durante la época de lluvias.





