En el Tianguis de Los Rieles, donde 200 pesos rinden más
Familias llegan desde la madrugada para estirar el gasto y encontrar ropa, juguetes y artículos básicos a precios que difícilmente hallarían en otro lugar
Más que un mercado ambulante, el tianguis de Los Rieles funciona como una cadena solidaria donde los objetos cambian de manos y adquieren una segunda vida.
Desde antes de que el sol caliente, el tianguis de Los rieles ya esta en movimiento. Hay quienes llegan a las cuatro o cinco de la mañana para apartar lo mejor, recorren con calma los pasillos improvisados y estiran el presupuesto hasta donde alcance.
“Con 200 pesos nada más me encontré unos zapatos y juguetes para la niña”, cuenta Doña Isidra Nava, tomada de la mano de su nieta, mientras escoge mercancía en una de las carpas. En cualquier otro sitio, reconoce, ese dinero apenas alcanzaría para un solo artículo. En el tianguis, en cambio logró resolver dos necesidades en una sola vuelta.
A unos metros, María Aguilar revisa entre montones de prendas. Vino acompañada de sus dos hijos y tenía claro lo que buscaba, “Aquí ando en las chácharas… traigo 300 pesos. Buscaba una camisa de cuadros”, prenda que sí encontró.
La ropa económica es uno de los principales atractivos, van desde los 10 pesos en las mesas que les llaman “del montón”, hasta los 100 o 200 pesos en prendas de medio uso que, en muchos de los casos quedaron en el olvido del clóset, y que, para otros representan la posibilidad de vestir bien sin desajustar la economía familiar.
Del lado de los vendedores, la dinámica también se siente. Jorge Ortiz, comerciante desde hace cuatro años en el tianguis de Los Rieles, explica que la oferta cambia según la temporada. “Ya se está yendo la ropa de calor, pero hay juguetes, herramientas, comida… con mucho gusto los recibimos”, comenta. Sabe que muchos clientes son habituales y que el flujo comienza desde temprano. “Hay gente que viene y hace sus compras desde las cuatro o cinco de la mañana”, declaró.
Selina Rodríguez, detalla el espíritu del lugar, “Aquí pueden encontrar de todo, hasta de lo que menos te puedas imaginar. Si tú tienes algo en tu casa y dices ‘esto ya no lo uso’, aquí lo puedes traer y habrá alguien más que le va a seguir dando un muy buen uso, a precios muy accesibles”, convencida de que en ese punto que reúne a cientos de comerciantes y vendedores, la economía “se mueve muy bien”, aseguró.


