El saxofón que lleva música y esperanza
Un abuelo y su nieto encuentran en la música no solo sustento, sino una forma de seguir adelante
Don Matías Cruz, lleva su música casa por casa en Reynosa.
En Reynosa, entre el movimiento diario de las colonias, hay un sonido que empieza a hacerse familiar, el saxofón de Don Matías Cruz, de 81 años, que junto a su nieto César camina varias calles todos los días en busca del sustento.
Originario de Oaxaca, Don Matías aprendió a tocar desde niño. Hoy, ese conocimiento es lo que le permite seguir trabajando.
A su lado, su nieto lo acompaña con una tambora, manteniendo viva una tradición que viene de familia.
Desde hace varios años viven en Reynosa, a donde llegaron en busca de una mejor oportunidad. Aquí han encontrado apoyo de la gente. Van casa por casa, tocan algunas piezas y quienes les dan alguna aportación económica.
"Le damos gracias a toda la gente de Reynosa, porque nos reciben bien, nos apoyan con lo que pueden y eso para nosotros vale mucho", dice Don Matías.
Historias como la suya forman parte de una realidad más amplia. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Tamaulipas alrededor de 1 de cada 4 habitantes, equivalente a cerca del 24% de la población, nació en otro estado del país, lo que confirma que ciudades como Reynosa se han consolidado como destino para quienes buscan mejores oportunidades y deciden establecerse.
Su recorrido no es corto. Día con día avanzan por distintas colonias, llevando su música a calles donde a veces no pasa mucho. Hay vecinos que ya los reconocen y salen a escucharlos.
Para Don Matías, tocar no es solo una forma de ganar dinero.
"La música es como vitaminas para uno, es lo que me da vida, lo que me hace seguir caminando todos los días", comparte.
Así, entre calles y casas, abuelo y nieto siguen adelante, sosteniéndose de la música y del apoyo que encuentran en la gente.
