UNAM analiza por que los jóvenes ya no quieren tener hijos
Especialistas explican que factores económicos, la incertidumbre laboral, el cambio climático y la transformación de proyectos personales frenan la natalidad.
CRÉDITO: EL UNIVERSAL
La decisión de no tener hijos o postergar la paternidad y la maternidad se ha consolidado como una tendencia creciente entre las nuevas generaciones en México y el mundo, lo que ha provocado una disminución constante en la Tasa Total de Fecundidad (TFR).
¿Qué factores impulsan la decisión de no tener hijos?
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que este fenómeno responde a una compleja combinación de factores económicos, estructurales, ambientales y de salud mental que están redefiniendo los proyectos de vida de la juventud.
De acuerdo con Verónica Montes de Oca Zavala, especialista del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la máxima casa de estudios, las parejas actuales se desenvuelven en entornos de alta competencia laboral y educativa.
El elevado costo de la vida, la inflación en servicios básicos, alimentación y salud, sumados a las dificultades para adquirir una vivienda y la incertidumbre laboral, actúan como los principales frenos financieros para asumir la crianza de un hijo.
A esto se añade la preocupación por la escasez de recursos naturales y el cambio climático, variables que generan dudas sobre el entorno ambiental que heredarán las futuras generaciones.
Impacto del acceso a la educación en la maternidad
El análisis de la UNAM también destaca el impacto del acceso de las mujeres a la educación superior y al mercado laboral como un motor de este cambio demográfico.
El enfoque en consolidar carreras profesionales, alcanzar la independencia económica y erradicar las injusticias históricas en la distribución del trabajo de cuidados en el hogar ha permitido que la maternidad deje de ser una meta obligatoria.
Los indicadores muestran una transformación radical: México pasó de promediar cerca de siete hijos por mujer en la década de 1960 a registrar menos de dos en años recientes.
Consecuencias del descenso en la Tasa Total de Fecundidad
Los expertos advierten que este descenso acelerará el envejecimiento poblacional, lo que obligará a reestructurar los sistemas de salud, las pensiones y el mercado de trabajo a corto plazo.
