Ley SAVE divide al Senado
La propuesta enfrenta falta de votos y resistencia al fin del filibusterismo
El líder de los republicanos en el Senado, John Thune, en el Congreso en Washington, el 21 de julio del 2026.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este lunes la presión sobre el Senado al exigir que suspenda su receso de agosto hasta aprobar la denominada Ley SAVE America, una iniciativa que obligaría a los ciudadanos a demostrar su ciudadanía para registrarse y votar en las elecciones. El mandatario también volvió a pedir el fin del filibusterismo legislativo para facilitar su aprobación.
¿Qué propone la Ley SAVE America?
La propuesta enfrenta un panorama complicado en la Cámara Alta, donde los republicanos cuentan con una mayoría de 53 escaños, insuficiente para alcanzar los 60 votos necesarios para superar el filibusterismo. El líder de la mayoría republicana, John Thune, ha reconocido que actualmente no existen los apoyos suficientes ni para aprobar la iniciativa ni para modificar las reglas del Senado.
Acciones del Senado ante la presión de Trump
La presión de Trump llega en un momento clave, ya que el Senado busca avanzar en otros temas prioritarios antes del receso de agosto, entre ellos el presupuesto federal, legislación sobre criptomonedas y sanciones contra Rusia. Además, varios senadores republicanos enfrentan contiendas competitivas rumbo a las elecciones intermedias de noviembre.
La Ley SAVE America establecería requisitos nacionales para acreditar la ciudadanía mediante documentos como pasaporte o acta de nacimiento al momento de registrarse para votar, además de exigir una identificación oficial con fotografía para emitir el sufragio. Especialistas en materia electoral han advertido que la medida podría dificultar el acceso al voto para millones de ciudadanos que no cuentan con esos documentos de forma inmediata.
Consecuencias de la falta de consenso en el Senado
Trump ha convertido esta reforma en una de sus principales prioridades legislativas de 2026, al sostener que fortalecería la integridad electoral, aunque mantiene afirmaciones sin evidencia sobre un supuesto fraude electoral generalizado. Mientras tanto, la falta de consenso dentro del Senado mantiene incierto el futuro de la iniciativa antes del inicio del receso legislativo.
