Colombia y Ecuador buscan salida a la crisis arancelaria
El conflicto comenzó cuando el gobierno ecuatoriano impuso de forma unilateral aranceles del 30% a las importaciones colombianas
Vehículos cruzan desde Ecuador a Colombia utilizando el puente internacional de Rumichaca en Rumichaca, Colombia, jueves 22 de enero de 2026.
QUITO
En medio de una creciente tensión comercial, una delegación de Colombia encabezada por la canciller Rosa Villavicencio sostuvo este viernes una reunión con autoridades de Ecuador en Quito, con el objetivo de buscar una salida diplomática a la crisis desatada por la imposición mutua de aranceles y otras medidas restrictivas.
El conflicto comenzó cuando el gobierno ecuatoriano impuso de forma unilateral aranceles del 30% a las importaciones colombianas, al argumentar una supuesta falta de cooperación de Bogotá en el control de la seguridad fronteriza y un déficit comercial cercano a los 850 millones de dólares. La medida provocó una respuesta inmediata de Colombia.
Bogotá aplicó aranceles equivalentes a 20 productos ecuatorianos, suspendió la venta de energía eléctrica a Ecuador y bloqueó el ingreso de arroz de ese país por la frontera. Además, dejó de utilizar un oleoducto ecuatoriano para el transporte de crudo, luego de que el costo del servicio se incrementara en un 900%.
Este es el segundo encuentro entre la canciller colombiana y su homóloga ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, desde el inicio de la crisis, luego de una reunión previa en Panamá antes de la entrada en vigor de las sanciones. La Cancillería colombiana señaló que la visita se realiza por instrucción del presidente Gustavo Petro y busca alcanzar acuerdos concretos para restablecer los intercambios fronterizos, comerciales y energéticos.
El gobierno colombiano reiteró su disposición al diálogo y ofreció apoyo a Ecuador para fortalecer el control frente a la delincuencia organizada transnacional. La reunión se produce días después de que Petro solicitara al presidente estadounidense Donald Trump su mediación en el conflicto, en un intento por desactivar una disputa que ha deteriorado las relaciones bilaterales.
