En una drástica escalada del conflicto en Oriente Próximo, las fuerzas armadas de Estados Unidos atacaron e inutilizaron este sábado tres buques petroleros pertenecientes a la flota iraní en aguas del golfo Pérsico y sus inmediaciones. De acuerdo con información proporcionada por el Comando Central estadounidense (CENTCOM), las acciones militares representaron una respuesta directa a una ráfaga de misiles balísticos lanzados previamente por fuerzas iraníes contra dos buques de guerra estadounidenses que patrullaban en la región.
El reporte militar detalló que las maniobras defensivas y ofensivas no dejaron víctimas mortales en ninguno de los bandos. Los impactos contra la flota hidrocarburo de Teherán se registraron en puntos estratégicos para el comercio marítimo: un buque fue neutralizado frente a las costas de la isla de Jarg; un segundo cerca de la localidad de Jask, en la entrada del estrecho de Ormuz; y el tercero en el golfo de Omán, cuya tripulación fue conminada a evacuar la embarcación antes de que fuera alcanzada por los proyectiles.
Reacciones oficiales y consecuencias económicas
Desde Washington, el comandante del CENTCOM, Brad Cooper, advirtió a través de un mensaje en la red social X que las fuerzas armadas no dudarán en incrementar el costo financiero para la República Islámica si persisten los hostigamientos contra unidades navales.
"Que el mensaje quede claro: si disparáis contra dos de nuestros buques, os impondremos un coste económico aún mayor, hundiendo tres de los vuestros", sostuvo el mando militar, quien acompañó su declaración con un metraje desclasificado que muestra la ejecución de los tres bombardeos.
El ataque contra los alrededores de la isla de Jarg toca un punto neurálgico para la supervivencia financiera de Irán, toda vez que dicha infraestructura concentraba cerca del 90 por ciento de las exportaciones petroleras del país antes de la intervención militar encabezada por Estados Unidos e Israel.
Aunque medios afiliados a la Guardia Revolucionaria confirmaron que las tripulaciones de los buques se encuentran a salvo, las autoridades de Teherán no han emitido un posicionamiento formal sobre el nivel de daños en sus embarcaciones.
El intercambio de fuego en el estrecho de Ormuz —vía por la que históricamente transitaba una quinta parte del comercio global de hidrocarburos— se suma a una semana de incursiones aéreas cruzadas que han dejado al menos una veintena de víctimas fatales en suelo iraní, al tiempo que Teherán ha respondido con represalias contra bases con presencia estadounidense en Jordania, Bahréin y Kuwait, manteniendo bajo alta tensión el precio internacional de la energía.



