El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, desató una intensa controversia política tras difundir un video en el que presume los resultados de la "Operación Azarías", una ofensiva militar efectuada en Miraflores contra disidencias de las FARC que dejó un saldo de 23 personas muertas.
Reacciones a la difusión del video
La indignación pública y de la oposición se concentró en la secuencia del metraje donde el mandatario aparece caminando entre los cadáveres de los abatidos, alineados en el suelo y envueltos en sábanas.
Durante la grabación, en la que estuvo acompañado por la cúpula militar, el jefe de Estado justificó el despliegue del uso legítimo de la fuerza y confirmó la neutralización de alias "Tigre" o "Pintado", cabecilla del Frente Carolina Ramírez, además de la captura de seis presuntos criminales.
Asimismo, destacó la incautación de 28 fusiles, ametralladoras y explosivos, así como la recuperación de un menor de edad que quedó bajo resguardo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Críticas de la oposición
Las imágenes generaron el rechazo inmediato de la oposición. El senador Iván Cepeda acusó a De la Espriella de pisotear los cuerpos y actuar sin sentido de humanidad, mientras que el expresidente Gustavo Petro calificó el hecho como una exhibición de la muerte como trofeo, comparando la difusión del material con las prácticas audiovisuales del propio crimen organizado.
Pese a los cuestionamientos, la Presidencia ratificó que la ofensiva militar continuará en todo el territorio colombiano.



