Trump lanza nueva amenaza a Irán
Gritos durante el funeral de Jamenei reavivan la tensión entre ambos países
Dolientes corean consignas y alzan los puños durante la ceremonia fúnebre del ayatolá Alí Jamenei, el difunto líder supremo.
DUBÁI, Emiratos Árabes.- La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar luego de que el presidente Donald Trump lanzara una nueva advertencia contra el gobierno iraní, tras las consignas escuchadas durante el funeral del ayatolá Alí Jamenei en las que se pedía su muerte. El mandatario aseguró que responderá con fuerza si Teherán concreta cualquier amenaza en su contra, en medio de un frágil alto el fuego que mantiene en vilo a la región.
A través de su red Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos tiene "1.000 misiles listos y cargados" contra Irán y advirtió que miles más serían utilizados si el gobierno iraní intenta atentar contra su vida. Paralelamente, funcionarios estadounidenses exigieron a Teherán garantizar públicamente la libre navegación por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas.
El gobierno iraní rechazó esa exigencia e insistió en que el estrecho permanece bajo su control, además de plantear el cobro de tarifas a los buques que lo crucen, rompiendo con décadas de acuerdos internacionales. Washington sostiene que cualquier acuerdo futuro dependerá de que Irán cese los ataques contra embarcaciones comerciales y entregue sus reservas de uranio altamente enriquecido, condición que Teherán ha rechazado.
Mientras continúan los contactos diplomáticos, representantes de Omán y Qatar mantienen gestiones para evitar un nuevo deterioro del conflicto. Sin embargo, persisten los enfrentamientos en la región, donde recientes ataques dejaron al menos 17 muertos y más de un centenar de heridos en territorio iraní, además de mantener la incertidumbre sobre la seguridad en el Golfo Pérsico.
La confrontación entre ambos países mantiene en alerta a la comunidad internacional por el riesgo de una nueva escalada militar y su impacto en los mercados energéticos.
Aunque los precios del petróleo han disminuido tras el fin de la guerra, el control del estrecho de Ormuz y las negociaciones sobre el programa nuclear iraní continúan siendo los principales puntos de fricción entre Washington y Teherán.
