El aspirante a una curul federal por Tabasco, Andrés Manuel López Beltrán, rechazó sostener relaciones de complicidad, red de socios o participación en esquemas de tráfico de influencias y contrabando de combustible, al calificar las acusaciones en su contra como una campaña sistemática de difamación.
A través de un videomensaje, el exsecretario de Organización de Morena e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador negó haber intercedido por personas o empresas para la adjudicación de contratos públicos, aclarando que su relación con el empresario Jorge Amílcar Olán fue estrictamente social por coincidencias de infancia en Tabasco.
López Beltrán desestimó los señalamientos que lo vinculan con el llamado huachicol fiscal y rechazó haber sostenido comunicación alguna con mandos de la Secretaría de Marina para facilitar el paso de hidrocarburos.
Sobre las versiones periodísticas recientes, sostuvo que las declaraciones en su contra provienen de un imputado detenido en el extranjero a quien agentes del FBI ofrecieron protección a cambio de incriminar a la administración saliente.
El político tabasqueño atribuyó los señalamientos a un embate mediático y político promovido por grupos de oposición e intereses económicos que buscan desgastar al movimiento oficialista de cara al proceso electoral.



