UNAM alerta sobre la amenaza de extinción del conejo teporingo
La deforestación y avance humano ponen en peligro al conejo teporingo, especie única de México.
Foto:El Universal.
El conejo teporingo o conejo de zacatuche, es un pequeño mamífero que vive cerca de los volcanes en la zona centro de México.
Desafortunadamente, la deforestación y el avance humano representan una amenaza para la existencia de estos seres.
De acuerdo con la UNAM, el también conocido como conejo de los volcanes, se encuentra en peligro de extinción desde hace más de 40 años, debido a la fragmentación de su hábitat natural.
El conejo teporingo es un mamífero pequeño de patas cortas. De acuerdo con National Geographic, sus orejas son regordetas y redondas, su pelaje es corto, de color negro o café -lo que le ayuda a camuflarse en los suelos rocosos y volcánicos donde vive-, mide entre 20 y 35 centímetros y llega a pesar al redor de medio kilo en su etapa adulta.
Normalmente se reproducen durante los meses del año más cálidos y lluviosos, con gestaciones de 40 días y en camadas pequeñas; sin embargo, este es un proceso lento y difícil, lo que ha contribuido a la reducción de su población.
Los conejos teporingos viven a lo largo de todo el eje transversal Neovolcánico -en el centro de México- entre la vegetación de la zona, también conocida como zacate.
Son seres crepusculares, es decir, más activos muy temprano por la mañana y en el anochecer. Suelen pasar sus periodos de inactividad en madrigueras bajo tierra, donde viven en pequeños grupos de tres o cuatro.
Según la UNAM, el teporingo antes se clasificaba con los conejos y liebres, pero actualmente se agrupa con los "lagomorfos". Son muy parecidos a los conejos y son mamíferos.
Los teporingos se alimentan principalmente de un tipo particular de pasto denominado zacatón, el cual crece en las matas espesas de las pendientes alpinas donde viven.
El zacatón, que es alto y denso, también ayuda a los teporingos a esconderse de sus depredadores, como la comadreja de cola larga, el lince americano y la aguililla cola roja.
Llegan a obtener nutrición adicional de una gran variedad de follaje, por ejemplo, de plantas y cortezas de árboles.
Aunque en México es ilegal la caza de teporingos, no hay leyes ni reformas que se apliquen con firmeza para garantizar la protección de estos pequeños mamíferos.
Recientemente, algunas comunidades que viven cerca de las zonas de hábitat de los teporingos están implementando acciones para preservar a la especie.
Alejandra Alvarado Zink, investigadora de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, explicó en entrevista para la UNAM, que ya se realizan diversas investigaciones entre la casa de estudios y otras universidades e institutos, con el objetivo de proteger y preservar a esta especie endémica de México.