México tiene ventaja comercial
Aclara el secretario de Economía que el fallo de la máxima corte estadounidense no afecta directamente a los impuestos que gravan una parte menor de las exportaciones mexicanas
Marcelo Ebrard, secretario de Economía.
CIUDAD DE MÉXICO.- Una vez más, México queda atrapado en medio de la turbulencia comercial creada por el mandatario estadounidense, Donald Trump. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha dicho este viernes que está abriendo un canal de comunicación con su contraparte para entender dónde quedará parado el país en medio del último revés a la política comercial de presión de Washington. De entrada, aclaró que el fallo de la máxima corte estadounidense —que enfureció al republicano— no afecta directamente a los aranceles que gravan una parte menor de las exportaciones mexicanas.
México enfrenta hoy una carga arancelaria relativamente baja gracias al tratado con Canadá y Estados Unidos, su principal socio de comercio exterior. El TMEC mantiene en cero la mayoría de los intercambios en el bloque norteamericano, aunque persisten algunas excepciones relevantes, como cuotas antidumping al tomate, restricciones al azúcar y medidas sobre ciertos productos de acero y aluminio amparadas por la Sección 232, una disposición que permite a Estados Unidos imponer aranceles u otras restricciones a las importaciones cuando considera que ponen en riesgo su seguridad nacional. Asimismo, cuando las exportaciones mexicanas no cumplen las reglas de origen del tratado, pueden pagar aranceles de nación más favorecida; de 2,5% en autos y 25% en pickups en Estados Unidos. Nada de esto está contemplado en la decisión de la Corte Suprema de Justicia, que considera inconstitucionales los aranceles "recíprocos" por los que se cobraron miles de millones de dólares, que deberán devolverse.
"Lo primero que tenemos que hacer es actuar, como ha dicho la presidenta, Claudia Sheinbaum, con sangre fría", dijo Ebrard a periodistas. "Porque Trump acaba de anunciar que va a imponer otros aranceles en sustitución de los que le quitó la corte. Tenemos que ver cómo va a ser eso", agregó. Más tarde el viernes, la Casa Blanca informó que se impondrá un arancel temporal del 15% a las importaciones, aunque aclaró que los bienes provenientes de México y Canadá dentro del TMEC quedarán fuera de la medida. Esta salvedad representa un respiro para la economía mexicana.
El funcionario mexicano añadió que establecerá contacto con su contraparte estadounidense a la brevedad. También señaló que seguirá con su agenda, que incluye una visita a Washington la próxima semana en el marco de la revisión del TMEC que esperan concluir —aunque con cambios— este mismo año. "El 85% de lo que nosotros exportamos no tiene aranceles. Los aranceles que tenemos sobre vehículos, acero y aluminio dependen de otro principio legal (...) Nosotros no estuvimos en los aranceles recíprocos, que son los que están hoy en tela de juicio", dijo.
En cuanto a la revisión del tratado, México mantiene una posición optimista, basada en que el intercambio entre las dos naciones es favorable. No obstante, ha admitido que calcula que el acuerdo sufrirá adendas en áreas clave como las reglas de origen. Estados Unidos se ha mostrado proclive a aumentar el contenido local que deben cumplir los productos —particularmente los autos— para gozar de las exenciones tributarias, incluso aunque ya se considera elevado. Los analistas han leído este movimiento como un intento de cerrarle la puerta a las autopartes chinas que entran por esta vía.
En la víspera, el Departamento de Comercio estadounidense reveló que México realizó envíos a su vecino por unos 534.874 millones de dólares en 2025, un alza anual de 5,8% y un nuevo máximo histórico. Del lado de las compras de mercancía estadounidense desde México también se alcanzó un récord, con importaciones por 337.960 millones de dólares. Esto da argumentos al país latinoamericano para negociar el acuerdo en calidad de principal vendedor (y también comprador) de Estados Unidos. "En esencia, el pronóstico que tenemos este año es salir adelante por la fuerza que tiene el comercio de los dos países. Es una parte sustantiva de la economía de Estados Unidos. El 12% del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos está relacionado con lo que sucede en nuestro comercio. Es gigante. Eso no lo habíamos visto antes", zanjó Ebrard desde una fábrica de semiconductores en Querétaro.
