Revolución médica salva vidas infantiles
La biología molecular y la inmunoterapia marcan una nueva era en el tratamiento del cáncer pediátrico, con mayores tasas de supervivencia y menos efectos secundarios
La medicina de precisión permite terapias más eficaces y menos tóxicas, cambiando el destino de miles de niñas y niños en el mundo.
CIUDAD DE MÉXICO.- La lucha contra el cáncer infantil ha logrado avances notables en las últimas décadas; sin embargo, sigue siendo una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel mundial, con cientos de miles de nuevos casos al año, lo que refleja que junto a los logros persisten enormes desafíos.
La biología molecular ha revolucionado el enfoque, se han identificado alteraciones genéticas específicas de tumores pediátricos que permiten diagnosticar con mayor precisión y personalizar terapias. Por ejemplo, en la Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA), el cáncer infantil más común, el análisis genético de subtipos ha contribuido a elevar la tasa de curación alrededor de 90%.
“La investigación genética en cáncer infantil sigue avanzando a pasos agigantados. Hoy, su papel es doble y complementario: detectar predisposiciones hereditarias y analizar el tumor de forma exhaustiva, con el fin de identificar puntos débiles que permitan tratamientos más eficaces y menos tóxicos”, explican expertos en el marco del Día Mundial contra el Cáncer Infantil, que se conmemora este 15 de febrero. Este enfoque de medicina de precisión ha sido especialmente valioso para cánceres de mal pronóstico o resistentes, guiando terapias dirigidas contra mutaciones específicas y reduciendo tratamientos “a ciegas”, dice un informe de la Fundación CRIS contra el Cáncer.
El gran hito fue el desarrollo de las terapias con células CAR-T (receptor quimérico de antígeno), que consisten en extraer linfocitos T del paciente, modificarlos genéticamente para que reconozcan una molécula del tumor y reintroducirlos para que ataquen con mayor eficacia. “Es como añadirles un radar a las células inmunes para poder reconocer al cáncer”, explica el médico Enrique Martínez a EL UNIVERSAL.
