Buscan a sus muertos entre los escombros
Decenas de familias esperan identificar a sus seres queridos
Equipos de rescate y el técnico forense Joel Mirabal, recuperan el cuerpo de una víctima del terremoto en La Guaira, Venezuela.
LA GUAIRA, Venezuela
La tragedia provocada por los terremotos del 24 de junio en el estado venezolano de La Guaira sigue dejando escenas de dolor y desesperación. Mientras la cifra de fallecidos asciende a al menos 2 mil 295 personas y miles continúan desaparecidas, cientos de familias buscan identificar a sus seres queridos entre los cuerpos recuperados de los escombros antes de que sean enviados a fosas comunes.
Impacto en la comunidad tras los terremotos
Rosa López relató el difícil proceso que vivió para encontrar el cuerpo de su yerno, José Antonio Toledo, quien murió cuando colapsó el edificio donde trabajaba como guardia de seguridad. Tras recorrer hospitales y una morgue improvisada, la familia logró identificar sus restos, pero enfrentó otro obstáculo al no contar con recursos para costear un servicio funerario, hasta que la alcaldía les otorgó un espacio gratuito para sepultarlo.
Las autoridades y equipos forenses trabajan sin descanso para recuperar e identificar los cuerpos. De acuerdo con especialistas, entre el 60 y el 70 por ciento de las víctimas son reconocidas por familiares o vecinos, aunque el avanzado estado de descomposición dificulta las labores. Ante el incremento de cadáveres, se han instalado contenedores refrigerados y no se descarta la apertura de fosas comunes.
Acciones de la autoridad en la recuperación de cuerpos
En los alrededores del puerto de La Guaira y de las morgues temporales, decenas de familias permanecen formadas durante horas con la esperanza de identificar a sus familiares. Muchos recurren a tatuajes, cicatrices, prendas de vestir o calzado para confirmar la identidad de las víctimas, mientras el dolor se mezcla con la incertidumbre sobre el destino de quienes siguen desaparecidos.
Los rescatistas estiman que las labores de recuperación podrían prolongarse durante al menos tres meses debido a la gran cantidad de edificios colapsados. En medio de la devastación, miles de voluntarios se han sumado a los trabajos de búsqueda, en un esfuerzo por devolver a las familias la posibilidad de despedirse de sus seres queridos y darles un último descanso.
