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El turismo sexual infantil existe

El turismo sexual infantil existe

Actualizado: 09 de Octubre, 2026, 08:24 AM

Muy pronto, cuando llegue a un hotel con sus hijos, es posible que en la recepción le pidan algo más que una identificación: un documento que demuestre que usted es su mamá, su papá o quien legalmente los cuida. Tal vez le parezca una molestia. Tal vez sienta que lo tratan como sospechoso. Antes de enojarse, le pido que piense en la niña que llega a ese mismo mostrador de la mano de un adulto que no es nada suyo.

Porque esa niña existe. De acuerdo con World Vision México, nuestro país es el segundo destino para la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes, y el primer lugar del mundo en consumo de material de abuso sexual infantil. Esto no ocurre en un lugar lejano. Ocurre en las mismas playas donde vacacionamos, en hoteles con alberca y buffet, en cuartos que hoy se rentan desde un teléfono.

Y casi nunca pasa nada. La Red por los Derechos de la Infancia en México documenta que de cada cien investigaciones por delitos contra menores de edad, solo una termina en sentencia. En trata de personas, de 3 mil investigaciones abiertas en diez años hubo 45 condenas. Dicho sin rodeos: quien explota a una niña en México tiene casi la certeza de que no le pasará nada.

Hace unos días el Senado aprobó una reforma a la Ley General de Turismo que busca cerrar una de esas puertas, y solo falta su publicación para que entre en vigor. La idea es sencilla: antes de dar el servicio, en persona o por internet, los hoteles y demás prestadores turísticos tendrán que comprobar que el adulto que llega con un menor tiene con él un vínculo real, sea parentesco, patria potestad, tutela o custodia. Si no puede demostrarlo, no hay habitación y se da aviso a la autoridad.

Parece poco y es mucho. La trata de personas vive de que nadie pregunta: del recepcionista que prefiere no mirar, del familiar que calla, de la autoridad que archiva el expediente. Esta reforma convierte la pregunta en obligación. Y tiene otro mérito, quizá el más importante: por primera vez la ley dice con todas sus letras que esto sucede en nuestros destinos turísticos. Nada se puede combatir mientras se finge que no existe.

No parte de cero. Se suma a la estrategia con la que el Gobierno Federal previene la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes, mediante campañas y protocolos que ya se trabajan con empresas, organismos internacionales y sociedad civil.

Pero ninguna ley se cumple sola. Servirá si se capacita a quien atiende el mostrador, si alguien vigila que se cumpla, si se sanciona a quien la ignore y si alcanza también a las plataformas digitales. Y servirá, sobre todo, si cada aviso se convierte en una investigación en serio y no en la carpeta número cien.

Celebro que la mayoría de la industria turística en México esté comprometida con la niñez. A ella esta reforma le da respaldo; a quien prefería no mirar, lo deja sin pretextos. Lo demás nos toca a todos: a los tres Poderes, a los gobiernos de cada nivel, a las empresas, a las organizaciones civiles y también a usted y a mí.

Así que cuando le pidan ese papel, entréguelo sin molestia. A usted le costará dos minutos. A una niña puede cambiarle la vida.

El turismo sexual infantil existe. Actuemos en consecuencia.

@larapaola1