México: la pobreza laboral sigue bajandow

A finales de mayo, se dieron a conocer los resultados de la medición de la pobreza laboral en México correspondientes al primer trimestre de 2026. Los resultados fueron muy positivos: la pobreza laboral sigue a la baja y está en sus niveles mínimos desde 2005, año en que se comenzó a medir este indicador con regularidad trimestral.
Si el indicador se mide con respecto al ingreso per cápita de los hogares, la pobreza laboral se ubicó en 30,7% de la población, lo que representa una disminución de alrededor de 15 puntos porcentuales desde el punto máximo de 46% que alcanzó en el tercer trimestre de 2020 (es decir, durante la pandemia). Cuando la pobreza laboral se mide únicamente con respecto a la población ocupada, este indicador alcanza un nivel de solo 9,7%, siendo la primera vez en la historia que este valor cae por debajo de 10%. En este caso, la reducción con respecto a su punto más alto es más significativa, ya que la pobreza laboral de la población ocupada llegó a ser de 18% en el último trimestre de 2014, lo que implica que la reducción acumulada con respecto a dicho punto ya es cercana al 50%.
Es importante precisar dos cosas con respecto al indicador de la pobreza laboral en México: primero, se trata de un indicador que solo utiliza al ingreso laboral para medir la pobreza, es decir, no incluye ingresos de ninguna otra fuente: ni remesas, ni transferencias privadas, ni ingresos por programas gubernamentales, etc.; segundo, la canasta de bienes utilizada para definir si se es pobre o no, es únicamente la canasta alimentaria, por lo que se considera un indicador de pobreza extrema. Precisamente por lo anterior se vuelven más importantes las reducciones antes descritas, ya que esto implica que el número de personas en situación de pobreza extrema en México está disminuyendo como resultado del fortalecimiento de los ingresos laborales.
Por otra parte, los resultados de la pobreza laboral en México son de gran utilidad porque nos permiten tener una idea de qué esperar con respecto a la medición oficial de la pobreza en México en 2027. Recordemos que la pobreza oficial se mide solo cada dos años, ya que en su estimación se utilizan los datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), la cual solo se levanta en México cada dos años. La próxima ENIGH no se levantará sino hasta el segundo semestre de este año y los resultados oficiales de la pobreza no estarán disponibles sino hasta 2027. En ese sentido, los indicadores de pobreza laboral ya disponibles nos pueden servir como una primera aproximación de lo que ha pasado en esta materia entre 2024 y 2026, es decir, en lo que llevamos de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. Veamos algunas de estas cifras. En nuestras comparaciones utilizaremos las cifras del primer trimestre de 2024, para no sesgar el resultado por factores estacionales.
En el caso de la población total en pobreza laboral, esta se redujo de 35.8% en el primer trimestre de 2024 a 30.7% en 2026, una reducción significativa de más de 5 puntos porcentuales. En el caso de la pobreza laboral de la población ocupada, esta se redujo de 12% en 2024 a 9,7% en 2026, una reducción de casi 20% (2,3 puntos porcentuales) en tan solo 2 años. En este caso, por cierto, la reducción fue más importante para las mujeres que para los hombres, ya que en el caso de las primeras la reducción fue de 3,5 puntos porcentuales (de 15,9% a 12,4%), mientras que para los segundos fue de solo 1,4 puntos porcentuales (de 9,2% a 7,8%).
Otros resultados relevantes son los siguientes: la reducción de la pobreza laboral entre 2024 y 2026 fue generalizada, ya que se redujo en 29 de las 32 entidades del país, solo aumentó en los estados de Campeche, Jalisco y San Luis Potosí. La reducción de la población ocupada en pobreza laboral en municipios predominantemente indígenas disminuyó en siete puntos porcentuales entre 2024 y 2026 (pasó de 38,6% a 31,6%), lo que representa la disminución más significativa en este grupo poblacional desde que se tiene registro. Por otro lado, la pobreza laboral de los adultos mayores que aún trabajan continúa disminuyendo, ya que pasó de 27,8% a 24,3%, su nivel histórico más bajo. Finalmente, la pobreza laboral en la población ocupada formal está prácticamente erradicada, ya que disminuyó de 1,1% a 0,7%, mientras que para los trabajadores en la informalidad, la pobreza laboral disminuyó de 20,3% en 2024 a 16,6% en 2026.
Como se puede ver, se trata de un desempeño muy favorable en el indicador de la pobreza laboral, a pesar de que el crecimiento económico en el país ha sido sumamente bajo en el periodo 2024-2026. Esto resalta la importancia de que haya continuado el aumento de los salarios mínimos en este periodo y de los ingresos laborales en general. Hacia adelante, sin embargo, este mecanismo salarial podría comenzar a agotarse, por lo que la forma más efectiva de seguir reduciendo la pobreza laboral en el país será mediante una aceleración en el ritmo de crecimiento económico.



