Columnas - Luis Alberto Rodríguez Juárez

Recuperar el tiempo perdido; nuevo auge en la explotación de gas natural

  • Por: LUIS ALBERTO RODRÍGUEZ JUÁREZ
  • 09 ABRIL 2026
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Recuperar el tiempo perdido; nuevo auge en la explotación de gas natural

Fue un sexenio perdido en materia de transición energética y aprovechamiento de energías renovables. Sí, el de Andrés Manuel López Obrador.

Entre los estigmas -muchas veces simplones- de que las eólicas se robaban el viento o que la explotación de gas natural en el subsuelo acabaría con los mantos freáticos y causaría daños ambientales de gran magnitud, se perdió tiempo y se ahondó la dependencia de las importaciones de gas natural que representan, hoy en día, 75 por ciento de la demanda total que se requiere en el país.

Es decir, Pemex sólo produce 25 por ciento del gas natural, incluso con procesos que han provocado la contaminación con nitrógeno de 36 por ciento del gas obtenido en la explotación en la zona de Cantarell, en el Golfo de México. La producción de gas natural vuelve a colocarse como prioridad en la estrategia gubernamental para recuperar soberanía y seguridad energética, según lo anunciado por la Secretaria de Energía del gobierno federal, Luz Elena González, en la conferencia presidencial matutina. 

Se tiene como objetivo aprovechar los grandes yacimientos que hay en los estados de Tamaulipas -en la región de Burgos; en Coahuila, Nuevo León, Veracruz, Campeche y Tabasco donde los yacimientos no convencionales representan casi el doble de la existencia que hay en los yacimientos convencionales.

De ese modo se refuerzan las líneas de la transición energética y se ahuyenta -muy probablemente- el otro estigma del pasado reciente de apartar las inversiones privadas de un sector que demanda capitales multimillonarios para la creación de infraestructura necesaria en la transportación, almacenamiento y distribución de gas natural en el país, ante la falta de recursos económicos gubernamentales.

El gas natural es vital para el desarrollo económico en México, y menos contaminante que el carbón y el combustóleo.

El mayor consumidor es la Comisión Federal de Electricidad que lo usa para la generación de energía en plantas eléctricas; le sigue el sector industrial que lo utiliza para mejorar los procesos de producción, eficiencia ambiental y reducción de costos; y luego el consumo doméstico, que representa una baja en el precio y disponibilidad continua de combustible. CFE seguirá siendo preponderante en el mayor consumo de gas natural pues está planeada la puesta en operación de 7 nuevas plantas de energía eléctrica, de las denominadas de ciclo combinado. 

El consumo de gas natural hacia 2030 se incrementará en México 30 por ciento ante la alta demanda nacional y la necesidad de incorporar nuevos polos de desarrollo en el país.

Bajar la incertidumbre que provoca la dependencia extranjera del gas natural -particularmente de Estados Unidos- es la intención de retomar la estrategia que da prioridad a la explotación de gas natural.

Se han dejado a un lado estigmas, los del pasado con López Obrador.

No puede haber desarrollo nacional sin energía, sobre todo la que produce la CFE.

El gas natural es central. 

Por ello, de acuerdo con lo planteado por la Secretaria de Energía, el objetivo es que el uso de energías renovables pase de 24 por ciento en la actualidad a 38 por ciento en 2030 para la generación eléctrica.

Veamos si en ese marco está alienada la recién creada empresa de participación estatal mayoritaria denominada "Tamaulipas se Transforma" que, entre su objeto se encuentra el procesamiento, compresión, licuefacción, descompresión y regasificación, así como la importación, exportación, transporte, almacenamiento, distribución, comercialización y expendio de gas natural, entre otros energéticos en los que busca tener parte.


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