Columnas - Articulista huésped

Unidad

  • Por: RICARDO MONREAL
  • 03 AGOSTO 2026
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Unidad

Es imposible ignorar que la ultraderecha en América Latina y en el mundo no ha dejado de actuar. 

Cambian los países, cambian sus protagonistas, pero las estrategias son las mismas: desinformación, epítetos contra los gobiernos y partidos progresistas e intentos de fracturar los movimientos sociales.

Lo ocurrido con la elección presidencial en Colombia es un ejemplo claro. 

Ahí, los sectores más conservadores emprendieron una campaña para minar la legitimidad de un proyecto progresista, recurriendo a las mismas tácticas que hoy, desafortunadamente, vemos desplegadas en México.

En mi libro El péndulo político: el ascenso contemporáneo de las ultraderechas y las reacciones hacia la izquierda en Europa y América, que está próximo a publicarse, investigo y documento a detalle la manera en que operan estos grupos.

También explico cómo la ultraderecha perfeccionó su discurso y ahora suele presentarse como defensora de las libertades, mientras, en los hechos, cuestiona y combate los derechos que los pueblos han conquistado.

En nuestro país, esas estrategias son visibles en las campañas de infundios dirigidas contra la presidenta Claudia Sheinbaum y contra la Cuarta Transformación.

Frente a ello, nuestro movimiento ha respondido con organización. 

Combatir la desinformación generada y difundida por la ultraderecha no puede ni debe ser una tarea exclusiva de las campañas electorales, tiene que convertirse en un esfuerzo permanente. 

Con esa visión, Morena abrió la convocatoria para fortalecer su organización interna y preparar el camino rumbo al proceso electoral de 2027.

Recordemos que en 2027 estarán en juego 17 gubernaturas. Hoy, Morena y sus aliados gobiernan en 13 estados; la oposición, en cuatro. 

La competencia será intensa y la ultraderecha buscará aprovechar cualquier espacio para sembrar división. 

Por eso, la unidad adquiere un valor estratégico. 

No se trata de negar que existan diferencias al interior del movimiento, se trata de entender que todo proyecto de transformación necesita cohesión para enfrentar la mentira, la desinformación y el insulto.

La unidad es una necesidad. 

Con ella, la Transformación tendrá la fuerza para consolidarse. 

En tiempos de infodemia y ataques sistemáticos, la unidad sigue siendo la mejor herramienta para defender la soberanía, fortalecer la democracia y construir un México más justo para todas y todos.


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