Emerge en el Rodhe gran basurero oculto

Con el descenso del nivel del agua en el canal Guillermo Rodhe, a su paso por la colonia Ampliación Américo Villarreal, quedó al descubierto una escena que preocupa a los vecinos: montones de basura acumulada en el fondo y adherida a las paredes del cauce.
Entre los desechos pueden observarse llantas, muebles viejos, refrigeradores, pedazos de salas, plásticos y todo tipo de cacharros que, durante semanas, permanecieron ocultos bajo el agua. Ahora, expuestos al sol, desprenden malos olores y generan inquietud entre quienes habitan en las inmediaciones.
¿Qué residuos se encuentran en el canal Guillermo Rodhe?
Para los residentes, la imagen no solo es desagradable, sino que representa un riesgo latente para la salud pública. Temen que la acumulación de residuos propicie la proliferación de mosquitos y fauna nociva, especialmente ante las condiciones climáticas que favorecen la reproducción de insectos transmisores de enfermedades.
José Lima, vecino del sector, señala que el problema no es nuevo y que en reiteradas ocasiones ha presenciado cómo personas ajenas a la colonia utilizan el canal como tiradero clandestino. “Me ha tocado ver cómo vienen camionetas que no son de aquí, porque aquí todos nos conocemos, y avientan refrigeradores, pedazos de salas y llantas; es principalmente lo que más vienen a tirar. Uno les dice algo, pero nada más se hacen como que no escuchan y se van”, relató.
Acciones requeridas para limpiar el canal Rodhe
Los habitantes aseguran que han realizado reportes ante las autoridades correspondientes; sin embargo, consideran que hace falta mayor vigilancia para evitar que continúe esta práctica y que el canal vuelva a llenarse de basura.
Ante esta situación, hacen un llamado a las dependencias de Ecología y Medio Ambiente para que se realice una jornada de limpieza integral y se implementen medidas que impidan que el sitio siga siendo utilizado como depósito clandestino de residuos.
Impacto de la basura en la salud pública local
Mientras tanto, el canal Rodhe, que debería ser únicamente un cauce pluvial, permanece como testigo silencioso de una problemática que combina descuido ciudadano y falta de supervisión, y que hoy, con el agua baja, quedó completamente al descubierto.
