Con acueducto golpe a negocio de agua
Con la segunda línea del proyecto hídrico, Tamaulipas proyecta disminuir la dependencia de pipas, que generan más de mil millones de pesos anuales
Escasez de agua disparó mercado privado que el nuevo acueducto busca reducir.
La construcción de la segunda línea del mega acueducto Guadalupe Victoria pegará al monopolio de servicios de pipas para distribuir agua, que genera una derrama anual de más de mil millones de pesos.
Este servicio ha ganado terreno en el estado, ante el deficiente servicio y el déficit de volumen de agua en los municipios de mayor densidad poblacional en Tamaulipas.

¿Cómo afectará el acueducto a las empresas de pipas?
El caso estudiado de Victoria muestra que el desabasto ha obligado a la población a recurrir a comprar agua a través de pipas, encareciendo el acceso al recurso.
El documento señala que "no contar con suficiente agua para abastecer a toda la ciudad de manera continua genera costos extraordinarios a la población al tener que recurrir a la compra de agua en pipa".
El estudio identifica que el suministro irregular, mediante tandeos, ha sido el detonante principal del crecimiento del servicio privado.
Un estudio de mercado arrojó que una cisterna de un metro cuadrado de agua cuesta entre 300 y 350 pesos, mientras que un tambo de 400 litros cuesta 200 pesos.
Lo anterior equivale a 500 pesos el metro cuadrado, mientras que una cisterna de 2 m3 está en 800 pesos.
En ese contexto, advierte que de no intervenirse el sistema, este mercado seguirá creciendo al mismo ritmo que la población.
Detalles sobre el impacto económico del nuevo acueducto
El documento establece que "para fines de evaluación se estima que los servicios de agua en pipa crezcan a la misma tasa que la considerada en la población".
Este comportamiento ha generado una economía paralela en torno a la escasez de agua, donde miles de hogares dependen de proveedores privados para cubrir necesidades básicas, especialmente en colonias con servicio intermitente o inexistente.
El cálculo determinó que al año, solo en Victoria, las empresas y empresarios generaron ingresos el año pasado por 1,019 millones de pesos, y para el 2030 se ubicará en los 1,048 mdp y en el 2055 alcanzará los 1,255 millones.
El objetivo del nuevo acueducto es revertir esa dependencia.
De manera explícita, el análisis plantea que "con el proyecto se prevé que el consumo de agua potable a través de pipas deje de ser necesario".
Entre los beneficios económicos más relevantes, el documento identifica la "liberación de recursos por disminución del consumo de agua en pipas", lo que implica un ahorro directo para las familias que actualmente destinan parte importante de su ingreso a la compra de agua.
Este punto es clave, ya que el gasto en pipas, aunque no está concentrado en un solo operador, ha ganado terreno y supera fácilmente los mil millones de pesos anuales en la ciudad, considerando frecuencia de consumo, número de usuarios y costos promedio por servicio.
Acciones del gobierno para mejorar el acceso al agua
El análisis técnico resume los principales beneficios del proyecto en tres rubros, como la disminución de agua a través de pipas, el beneficio con un mayor consumo de agua en el sistema hidráulico, y la liberación de estrés en la primera línea.
La obra contempla una inversión superior a los mil 600 millones de pesos con IVA incluido, según el documento, lo que la posiciona como uno de los proyectos hidráulicos más importantes de los últimos 50 años en la capital.
El proyecto no sólo busca aumentar la capacidad de conducción, sino corregir fallas del sistema que han derivado en desigualdad en el acceso al agua.
Más allá de la infraestructura, el acueducto apunta a modificar el modelo de abastecimiento.
Actualmente, el acceso al agua en muchas zonas depende de la capacidad de pago, lo que ha generado un esquema inequitativo.
La falta de continuidad en el servicio público abrió la puerta a un mercado alterno que hoy resulta indispensable para miles de familias, pero que también representa un sobrecosto.
Con la nueva línea, el gobierno busca cerrar esa brecha y devolver al sistema público el control del suministro.
Si bien el proyecto presenta indicadores positivos de rentabilidad social, su éxito dependerá de la correcta ejecución y de que realmente logre eliminar los tandeos que dieron origen al mercado de pipas.
