Tamaulipas

Cambian de piel las escuelas militarizadas

Planteles de Reynosa y Altamira ya eliminaron términos castrenses para continuar operando durante el próximo ciclo escolar
  • Por: Christian Rivera
  • 31 / Julio / 2026 -
  • COMPARTIR
Cambian de piel las escuelas militarizadas

Los espacios han operado durante años con licencias, registros oficiales y Claves de Centro de Trabajo otorgadas por la SET.

Escuelas con formación de corte militar en Tamaulipas han comenzado a modificar su denominación y modelo operativo para evitar su cierre en el ciclo escolar 2026-2027.

Al menos siete instituciones continúan registradas con características militarizadas en la entidad, según información del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (Inegi).

¿Qué cambios implementan las escuelas militarizadas?

La medida surge luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) determinó que la educación militarizada no cuenta con sustento legal en el sector privado, lo que obligó a escuelas a reestructurar su identidad institucional para poder seguir operando.

En este escenario, al menos dos planteles, el Colegio Calmécac en Reynosa y el Colegio Niños Héroes en Altamira, informaron a padres de familia que eliminarán de su razón social términos como "militar" o "militarizado", con el objetivo de cumplir con la normativa federal y garantizar la continuidad de sus servicios educativos.

Ambas instituciones notificaron los cambios a través de comunicados oficiales, en los que aseguraron que la modificación responde exclusivamente a la necesidad de ajustarse a los lineamientos de la SEP.

En el caso del plantel de Altamira, la directiva confirmó que dejará de operar bajo un esquema castrense, aunque mantendrá valores como disciplina, respeto y responsabilidad en su formación.

En Reynosa, el Colegio Calmécac precisó que continuará sus actividades con la misma estructura académica, pero bajo una denominación distinta.

Impacto del caso Dafne en la educación militarizada

La disposición de la SEP establece que todos los centros educativos particulares del país que utilizaban términos asociados a formación militar deberán completar su cambio de identidad a más tardar el 31 de agosto, de lo contrario no podrán operar, estarán obligados a devolver inscripciones y entregar documentación oficial a los alumnos.

Sin embargo, el ajuste de nombre no implica necesariamente la desaparición del modelo, toda vez que las modificaciones responden más a una estrategia administrativa para evitar sanciones.

El tema cobró relevancia tras la muerte de la menor Dafne Zapata en un campamento de la Academia Militarizada de Marina Doenitz en Ciudad Madero, hecho que detonó una revisión pública sobre la operación de este tipo de instituciones en el estado.

Un análisis al Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del Inegi revela que en Tamaulipas existen siete instituciones y agrupaciones registradas bajo denominaciones militarizadas o vinculadas a entrenamiento táctico-deportivo.

Entre ellas destacan la propia Academia Doenitz en Ciudad Madero, el Bachillerato Militarizado en Reynosa, el Colegio Militarizado Juan Escutia en Altamira, así como sedes del Pentatlón Deportivo Militarizado Universitario en Reynosa, Nuevo Laredo y Matamoros.

Acciones de la Secretaría de Educación ante el vacío regulatorio

La revisión de estos planteles tomó fuerza tras la muerte de la menor Dafne Zapata durante un campamento de la Academia Militarizada de Marina Doenitz, hecho que abrió el debate sobre la supervisión y legalidad de este modelo educativo.

VACÍO REGULATORIO

Estos espacios han operado durante años con licencias, registros oficiales y Claves de Centro de Trabajo otorgadas por la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), pese a que el modelo castrense no está contemplado en la Ley General de Educación ni en la Constitución para instituciones privadas.

La contradicción ha generado un vacío regulatorio que permitió a los planteles promover una oferta basada en disciplina militar, mientras eran reconocidos formalmente como escuelas particulares convencionales.

Bajo este esquema, la SET y SEP omitieron supervisar prácticas de adiestramiento, lo que, según señalamientos de activistas, dejó a menores expuestos a ejercicios de alto riesgo sin protocolos adecuados.

Aunque algunas escuelas ya iniciaron cambios para garantizar su permanencia, en la entidad permanecen al menos otros cuatro planteles que no han hecho pública su postura frente a la nueva disposición federal.

EL MAÑANA RECOMIENDA