Los altos costos de construcción, la especulación con los terrenos y las restricciones municipales amenazan con complicar el cumplimiento de la meta nacional de 1.8 millones de viviendas, uno de los principales proyectos del Gobierno Federal, reconoció Luis Rafael Méndez Jaled, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
El dirigente empresarial explicó que, aunque ya se tienen contratadas alrededor de 600 mil viviendas y cerca de 200 mil están en proceso de construcción, todavía existe un enorme desafío para alcanzar el objetivo. Advirtió que las condiciones cambian de una región a otra y que los costos del suelo, los materiales y las regulaciones de cada ayuntamiento pueden frenar el desarrollo de los proyectos.
Desafíos en la construcción de viviendas en México
Pero el reto de la construcción no se limita a levantar viviendas. Méndez Jaled también puso sobre la mesa la necesidad de abrir las puertas de la obra pública a las empresas locales, al señalar que durante años las cámaras del sector han exigido que los proyectos de infraestructura generen empleos y oportunidades para los constructores de cada región.
Reconoció que los resultados todavía están lejos de lo esperado, pues en diversas entidades las compañías locales no tienen la participación que deberían. Por ello, insistió en perfeccionar los esquemas de inversión mixta y las reglas de contratación para que las micro, pequeñas y medianas empresas puedan competir y no sean solamente un reducido grupo de grandes compañías el que concentre las obras del país.
Inflación y costos de construcción
A esta problemática se suma el encarecimiento de los materiales. El presidente nacional de la CMIC señaló que la inflación del sector construcción ronda el 5.06 por ciento, por encima del 3.2 por ciento de la inflación general, con presiones adicionales por los aranceles y los incrementos en productos como el cemento.
Aunque reconoció que el año pasado las empresas constructoras registraron un retroceso, aseguró que la actividad comenzó a recuperarse y que actualmente el país mantiene alrededor de 20 mil compañías del sector. El desafío, sostuvo, es que la inversión anunciada se traduzca en proyectos concretos, oportunidades para las empresas regionales y empleos en las distintas entidades del país.



