Importadores en jaque ante reforma aduanera
Exigencias de comprobar origen, materiales y proceso de compra complican la importación y elevan riesgo de sanciones
La entrada en vigor de la reforma a la Ley Aduanera, que comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2026 y es sancionable a partir del 1 de abril, ha generado preocupación entre importadores, particularmente en el sector de autos usados.
¿Qué implica la reforma a la Ley Aduanera?
El importador Tomás Cantú González advirtió que esta modificación obliga a cumplir con nuevos requisitos como la manifestación de valor, así como acreditar la trazabilidad y materialidad de las mercancías, lo que representa un reto significativo para diversos sectores.
Nosotros no fabricamos los vehículos, no sabemos exactamente qué materiales los componen, a diferencia de una empresa que produce autopartes y sí puede documentar cada elemento.¨ TOMÁS CANTÚ GONZÁLEZ, IMPORTADOR
Explicó que la materialidad implica demostrar de qué está compuesto un producto y comprobar que realmente existe, una medida enfocada —según la autoridad— a combatir operaciones ficticias y el lavado de dinero. Sin embargo, señaló que este requisito resulta prácticamente imposible de cumplir en el caso de vehículos usados. "Nosotros no fabricamos los vehículos, no sabemos exactamente qué materiales los componen, a diferencia de una empresa que produce autopartes y sí puede documentar cada elemento", explicó.
Detalles sobre los nuevos requisitos para importadores
En cuanto a la trazabilidad, detalló que se exige comprobar todo el proceso de adquisición y traslado del bien, desde la compra, pagos, transporte y hasta su importación final, incluyendo transferencias bancarias y documentación de cada paso.
El problema, indicó, es que muchos importadores no compran directamente los vehículos, sino que brindan un servicio a terceros, por lo que desconocen el origen exacto de la unidad o la forma en que fue adquirida.
Cantú González alertó que el incumplimiento de estos requisitos podría derivar en multas de hasta 200 mil pesos por expediente. En su caso, ejemplificó que al importar en promedio 20 vehículos por semana, las sanciones podrían ascender a millones de pesos mensuales.

Consecuencias de la reforma en el sector de autos usados
Ante este panorama, consideró que la aplicación estricta de la ley podría derivar en consecuencias graves, desde la imposibilidad de cubrir las multas hasta riesgos legales, o incluso propiciar actos de corrupción.
Hizo un llamado a las autoridades para establecer mecanismos claros que permitan a los importadores cumplir con la normativa de acuerdo con la realidad de sus operaciones, especialmente en el caso de mercancías usadas.
La reforma a la Ley Aduanera busca reforzar el control del comercio exterior para combatir la evasión fiscal, las operaciones simuladas y el lavado de dinero. Para ello, introduce nuevas exigencias como la acreditación de la materialidad —comprobar que los bienes existen y de qué están hechos— y la trazabilidad, que implica documentar todo el proceso desde la compra hasta la importación.
Aunque estas medidas apuntan a ordenar sectores con irregularidades, su aplicación generalizada ha generado preocupación, especialmente en el mercado de autos usados, donde resulta difícil cumplir con estos requisitos. Especialistas advierten que, sin reglas claras para este tipo de mercancías, podrían generarse mayores costos, menor formalidad y distorsiones en el sector.

