EU acelera el ´muro inteligente´
Trump impulsa barreras con inteligencia artificial y tecnología de vigilancia
Soldados miran el muro fronterizo cerca de un vehículo de vigilancia durante la visita del secretario de Defensa Pete Hegseth a la frontera entre Estados Unidos y México.
PHOENIX, Arizona.- El gobierno de Estados Unidos intensificó la construcción del llamado "muro inteligente" en la frontera con México, un proyecto impulsado por el presidente Donald Trump que combina barreras de acero de nueve metros de altura con tecnología avanzada de vigilancia, como sensores, cámaras, torres autónomas e inteligencia artificial para reforzar el control migratorio.
Con una inversión de 46 mil millones de dólares aprobada por el Congreso, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) construye nuevos tramos de muro y moderniza infraestructura ya existente. Las autoridades aseguran que la tecnología permite optimizar el trabajo de los agentes y mejorar la detección de cruces irregulares, mientras que cientos de kilómetros adicionales están contemplados dentro del proyecto.
Además del muro físico, el plan incluye torres de vigilancia con sistemas de video, radar e infrarrojos, sensores terrestres, cámaras móviles, cables de fibra óptica capaces de detectar movimientos y sistemas de inteligencia artificial que analizan la información en tiempo real para alertar a la Patrulla Fronteriza sobre actividades sospechosas.
Sin embargo, organizaciones civiles y defensores de los derechos humanos cuestionan el alcance del proyecto al considerar que militariza la frontera, afecta la privacidad de las comunidades y obliga a los migrantes a utilizar rutas cada vez más peligrosas. También han expresado preocupación por el elevado costo de la obra y por el creciente uso de inteligencia artificial en labores de vigilancia.
Mientras la administración Trump defiende el "muro inteligente" como una herramienta clave para fortalecer la seguridad nacional, grupos ambientalistas y residentes de zonas fronterizas advierten sobre los posibles impactos en ecosistemas, paisajes naturales y comunidades locales, por lo que el proyecto continúa bajo un intenso escrutinio público y político.
