Exigen cierre del centro de detención de Dilley
Personas del Valle del Río Grande se movilizaron hasta el centro para exigir la liberación de familias migrantes y el cierre de las instalaciones
Los manifestantes corearon consignas y dirigieron mensajes hacia el interior del centro para hacer saber a los migrantes detenidos que no están solos.
DILLEY, Texas
Decenas de residentes del Valle del Río Grande regresaron a casa luego de participar en una caravana de protesta hasta Dilley, donde exigieron el cierre del centro de detención de inmigrantes y la liberación de familias retenidas en esas instalaciones.
¿Qué motivó la protesta en Dilley, Texas?
Frente al complejo migratorio, ubicado al sur de San Antonio, los manifestantes se congregaron en las escalinatas para denunciar lo que calificaron como un trato inhumano hacia padres e hijos bajo custodia, y para enviar un mensaje de apoyo a quienes permanecen dentro del centro.
La movilización fue impulsada por la organización Blue Bunny Brigade y reunió a caravanas provenientes de distintas regiones de Texas, con un mismo reclamo: liberar a las familias antes del Día de la Madre.
Entre los participantes estuvo Daisy Rodríguez, residente de Brownsville, quien cuestionó que familias que ingresaron al país bajo procesos legales ahora enfrenten la posibilidad de ser expulsadas.
Acciones de la organización Blue Bunny Brigade
Los organizadores señalaron que la protesta buscó visibilizar la situación de niños y padres detenidos, así como presionar por cambios en las políticas migratorias que mantienen a familias bajo encierro.
Chriselda Vera, fundadora de Blue Bunny Brigade, afirmó que la movilización respondió al rechazo de permanecer en silencio frente a la detención de menores y reiteró que continuarán las acciones hasta lograr cambios.
Durante la jornada, los manifestantes corearon consignas y dirigieron mensajes hacia el interior del centro para hacer saber a los migrantes detenidos que no están solos.
Impacto de la movilización en la comunidad
La protesta se suma a una creciente presión de grupos civiles que cuestionan la continuidad de centros de detención familiar en Texas, particularmente en fechas simbólicas como el Día de la Madre.
