Texas

Desafían la tradición en comunidades ortodoxas

  • Por: Agencia AP
  • 17 / Agosto / 2025 - 02:37 p.m.
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Desafían la tradición en  comunidades ortodoxas

Ziva Mann, madre de una menor transgénero y miembro de una sinagoga inclusiva, posa en su jardín, el miércoles en Newton, Massachusetts.

Mientras su hija crecía y su alegría parecía desbordarse, Ziva Mann comenzó a llamarla "Risitas".

"Era como un sol", dijo Mann desde su hogar en Massachussets. Todo cambió durante el segundo año de la escuela primaria, cuando el brillo de Ellie empezó a apagarse. "Se puso más y más triste", recordó. "Fue como observar a alguien desaparecer".

Mann eventualmente comprendió que la tristeza de su hija estaba conectada con una lucha interna por asumir su verdadera identidad de género. Ellie le dio la noticia una tarde durante la pandemia, mientras ambas conversaban en la sala de su casa.

Cuando Mann la escuchó decir: "Mamá, soy niña", no pudo evitar sentir sorpresa, pero una inmensa admiración rápidamente la invadió. "Le dije ´gracias por decirme esto´, y ella sonrió".

Desde entonces, Mann y su familia han recorrido un largo camino para encontrar la mejor manera de apoyar a su hija trans en su comunidad judía ortodoxa, donde la tradición y los estrictos roles de género moldean la vida cotidiana.

Cómo criar a un hijo trans bajo el Judaísmo ortodoxo

Aunque hay corrientes del Judaísmo que sí cobijan a la comunidad trans, encontrar apertura en los círculos ortodoxos es complejo. Los programas escolares suelen dividirse por género y las sinagogas cuentan con asientos separados para hombres y mujeres.

"La ortodoxia de hoy es meramente binaria", dijo Myriam Kabakov, cofundadora y directora ejecutiva de Eshel, una organización estadounidense enfocada en apoyar a la comunidad LGBTQ++. "O eres hombre o eres mujer, así que si una persona está en proceso de transición, es común que se le pida no entrar a la sinagoga".

Incluso después de que alguien haya completado su transición, añadió Kabakov, los rabinos tendrían que sentirse suficientemente cómodos como para permitir que recen en el espacio de oración en el que se sientan cómodos. Sin embargo, esa aceptación no está garantizada. Para conectar a padres y juventudes trans con templos inclusivos, Eshel desarrolló un programa llamado "Sinagogas acogedoras", donde las personas pueden confiar en que serán aceptados y respetados por sus líderes espirituales. De acuerdo con Kabakov, unos 300 rabinos y 160 familias con niños trans forman parte de su base de datos.

Entre ellos está Deslie Paneth, quien vive en Long Island y también ha hecho hasta lo imposible por encontrar apoyo emocional y espiritual para Ollie, su hijo trans. "No sé qué habría sido de nosotros sin Eshel", dijo Paneth. "Rezo para que la vida me permita ver que la comunidad trans se haga de un sitio entre nosotros".

Mediando con la tradición

Mann se define como Ortodoxa moderna, lo que quiere decir que intenta acatar la ley judía mientras su familia respeta sus propios valores.

"Sólo rompemos las reglas para salvar una vida", dijo. "Porque una vida es más importante que cualquier regla".

Aceptar y abrazar la identidad de género de Ellie justamente se sintió como salvarla de la pena, así que no vio la necesidad de hablar con Dios al respecto. "Lo importante es que ésta es mi hija", dijo. "Ella me importa más que el género que pensé que tenía".

Mann ha escuchado de familias con hijos trans a las que se les ha pedido abandonar su sinagoga, pero su caso fue distinto. Mientras se preparaba para compartir la noticia con sus padres y suegros, Mann llamó a su rabino y éste le dijo que Ellie sería recibida con dignidad y respeto.

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