¿Por qué los países aceptan recibir a deportados de EU?
Deportaciones de migrantes generan debate sobre derechos humanos y relaciones diplomáticas entre El Salvador y Estados Unidos
Sudán del Sur recibió a ocho migrantes procedentes de EU.
WASHINGTON, DC.- ¿Más ayuda humanitaria o financiera, menos sanciones?
Tras El Salvador, Panamá y Costa Rica, cuatro países africanos -Uganda, Ruanda, Suazilandia y Sudán del Sur- aceptaron recibir a migrantes expulsados de Estados Unidos, como parte de la campaña de Donald Trump contra la migración ilegal.
Si bien los dirigentes de estos países se muestran discretos sobre los motivos de la acogida, sus detractores denuncian acuerdos con Washington.
El Gobierno ruandés anunció el jueves 28 de agosto la llegada de "un primer grupo de siete migrantes" a su territorio, que recibieron "el apoyo adecuado y la protección" de las autoridades.
Se trata del último arribo conocido al continente africano de estos "criminales", como los denomina Trump, quien hizo de las deportaciones una de sus principales políticas.
El primer país en aceptar a estos deportados fue El Salvador del Presidente Nayib Bukele, el autoproclamado "dictador más cool del mundo".
Durante cuatro meses, 252 venezolanos acusados de pertenecer presuntamente a la banda del Tren de Aragua permanecieron encarcelados en el país centroamericano, aunque sólo 20 de ellos tenían antecedentes penales en EU, según Caracas.
Varios contaron a AFP el infierno que vivieron en las cárceles de El Salvador.
No obstante, esta política ha reforzado las relaciones entre ambos países y ha llevado al Gobierno de EU a ignorar las numerosas denuncias de violaciones de derechos humanos cometidas en el marco de la "guerra" contra las pandillas de Bukele.
´Vergonzoso´
Sin quererlo, un salvadoreño se ha convertido en el símbolo de la política represiva estadounidense: Kilmar Ábrego García.
Expulsado en marzo por "un error administrativo" a El Salvador y luego devuelto a EU, fue detenido de nuevo el lunes y puesto bajo custodia antes de una nueva expulsión, esta vez a Uganda, que fue suspendida por la justicia.
El Departamento de Estado de EU informó que su titular, Marco Rubio, habló la semana pasada por teléfono sobre este asunto con el Presidente de Uganda, Yoweri Museveni, último país en anunciar un pacto con Washington.
Sin embargo, los detalles siguen siendo confusos.
Uganda acoge a una de las mayores poblaciones de refugiados del mundo -1.7 millones de personas- y recibe una importante ayuda internacional para mantenerlos. También depende de la ayuda estadounidense, especialmente para sus programas de lucha contra el sida.
Kampala explicó que "prefería" que los expulsados llegados a su territorio fueran "personas originarias de países africanos", pero no es el caso de García.
"¿Por qué Uganda está involucrada en estas cosas vergonzosas?", preguntó en X el ex jefe de inteligencia ugandés David Sejuda.
Este ex colaborador del Mandatario ugandés, a quien ahora critica tras llevar más de cuatro décadas en el poder, denunció la desaparición de "la moral" en el país.
El líder de la Oposición ugandesa Robert Kyagulanyi declaró a AFP que el Gobierno estaba "desesperado" por conseguir el respaldo de Washington y afirmó que el acuerdo probablemente implique "acoger a personas con antecedentes penales a cambio de ayuda, apoyo político y cooperación económica".
Ruanda, cuyo Presidente gobierna desde 1994, anunció en agosto que acogerá hasta 250 personas expulsadas por EU en nombre de sus "valores sociales".
´Democracias débiles´
También Sudán del Sur recibió a ocho migrantes procedentes de EU, pero el Gobierno sigue sin pronunciarse al respecto.
Este país, el más joven del planeta desde su independencia de Sudán en 2011, es inestable y uno de los más pobres del mundo. Además, acaba de salir de una cruenta guerra civil, que dejó 400 mil muertos entre 2013 y 2018.
En abril se negó inicialmente a recibir a un congoleño deportado de EU y, en represalia, Washington anunció la revocación de todos los visados concedidos a los sursudaneses.